¡Ay Carmela! en el Teatro del Círculo

Simpatías y diferencias con el teatro de España

De ser así, resulta por lo menos sorprendente que se contrate a una obra para la que no tenemos un escenario mínimamente adecuado, exponiendo a actores y público, simultáneamente, al fracaso.

Posiblemente no vimos aquí la puesta en escena de ¡»Ay Carmela!» que concibieron y realizaron en España actores y director.

La obra apareció, como es habitual en Sanchis Sinisterra, de una garrulería incoercible, al punto que por momentos, frase vacía sobre frase vacía, perdíamos el hilo de lo que hablaban los dos personajes y sentíamos algo semejante a una lluvia mansa de palabras, que apenas nos salpicaba.

La puesta en escena no trató de aligerar el peso muerto de tanto palabrerío y resultó morosa, estática, sin ritmo ni contrastes y algo confusa, con los actores vueltos al público recitando sin parar bajo una impávida luz cenital; en algún momento, luego de la escena en que muere Carmela, creímos que la pieza podía no terminar nunca.

Ciertamente, los personajes, Carmela y Paulino, son malos actores de varieté, y así deben parecerlo; pero se requiere ser un muy buen actor para dar convincentemente a uno malo, y ni Pepe Molina ni Pilar Martínez, con todo su encanto personal, pudieron llenar sus personajes.

Nos resulta evidente que nuestro público está acostumbrado a un estilo de actuación muy diferente, abundante en matices, en gradaciones, en silencios expresivos, en réplicas a punto; para nuestra felicidad, todavía se advierte en la enseñanza de la actuación la huella de Stanislavsky.

Con todo el respeto y simpatía que nos merecen Molina y Martínez, que han dado lo mejor, que esto no parece suceder en España.

No pudimos menos de recordar, con nostalgia, una y otra vez, la muy superior puesta en escena de esta misma obra, con dirección de Dervy Vilas y la actuación de María Azambuya y Héctor Guido, en El Galpón.

Ay Carmela! de José Sanchis Sinisterra, con Pilar Martínez y Pepe Molina. Escenografía de José Berrondo, Sonido de José Antonio Gutiérrez, vestuario de Miriam Compte, dirección de Antonio Simón Rodríguez. En Teatro del Círculo.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje