Se estrena hoy Una semana solos
Del ocio al tedio, ida y vuelta, sin padres ni madres cerca, los niños «huérfanos por una semana» circulan para crear un régimen propio de descontrol en la comodidad de una prisión aceptada: nadie ni siquiera intenta huir de ahí.
En ese estado cotidiano de conformidad se suma un extraño, el de afuera que irrumpe, pero ni siquiera en ese punto surge el conflicto tradicional, sino que todo se disuelve en un juego intermitente de crueldad y ternura.
La idea de la película es recuperar la densidad de cada gesto con una mirada frontal y seca. Un retrato coral, encarnado por un grupo de niños, con su vértice máximo en un brote musical, que concentra una gama amplia de sentidos y sensaciones. Esta es la crónica de esos días, entre la cotidianeidad inocente propia de la infancia y parte de la adolescencia, y la ferocidad incipiente que surge del encierro.
La cámara observa a esos personajes como lo hacen los adultos y el propio espectador: a cierta distancia, y sin intervenir. El guión y la puesta en escena dejan a los protagonistas hacer, ir y venir a su antojo, entrar y salir, llegar, quedarse, huir.
A lo largo de ese trabajo de contemplación la acción transcurre inalterable y sin pausa, justificada por cada uno de sus personajes, quienes siempre preservan empero algo de misterio. ¿Habrá que citar una vez más a Eric Rohmer?: «El cine no fue hecho para demostrar, sino para mostrar». La directora y libretista Murga muestra, y el espectador debe sacar sus propias conclusiones.
Celina Murga nació en Paraná, Entre Ríos en 1973. Estudió en la Universidad del Cine, en Buenos Aires, y escribió y dirigió varios cortometrajes (Una tarde feliz, Interior: noche y frío Afuera). Ana y los otros (2003), su ópera prima, obtuvo premios en las ciudades de Venecia, Buenos Aires, Salónica, Viena, Anonimul (Rumania) y Punta del Este, y fue designada como mejor película latinoamericana del año por Fipresci Internacional.
En 2008, Murga fue elegida por Martín Scorsese para un año como discípula junto a él, a través de la Iniciativa para las Artes y las Ciencias de Rolex. «Una semana solos» es su segundo largo, premiado en Salónica con el galardón a mejor dirección.
Rodada en tres countries a cuarenta kilómetros de Buenos Aires, los protagonistas de su película no son actores profesionales, sino chicos que viven realmente en esas comunidades cerradas, y que seleccionó luego de un largo casting. «Me interesa el tema de la infancia porque los chicos son nuestro futuro y reflejan hacia dónde va la sociedad», explicó Murga, acompañada por su marido y productor, Juan Villegas, que es también director.
Consciente de que su película denuncia un fenómeno social en aumento, no sólo en Argentina, sino en muchas otras grandes metrópolis latinoamericanas, Murga no oculta su pesimismo. «Criando a los chicos en una burbuja muchos creen que les dan seguridad, pero es falso porque cuando salen no tienen herramientas para enfrentar al mundo, que es caótico», explicó la cineasta, de 35 años.
Una semana solos, que se estrenará hoy, cuenta con la presentación del legendario director Martin Scorsese. Murga, en efecto, ganó una beca organizada por Rolex que le da el gran privilegio de seguir al gran maestro durante un año, y asistir, en Estados Unidos, al rodaje de su última película, Shutter Island. «Conmigo, Scorsese, una persona extraordinaria, fue muy generoso: cuando me dijo que quería poner su nombre en mi película para presentarla, me quedé helada», contó. «En esta industria, algo así admitió abre muchas puertas».
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