Guatusi hizo temblar la Zitarrosa
En el mismo día de su cumpleaños, el líder y vocalista de Guatusi, Raúl González, «el Pelado», festejó sus 33 años en una presentación que recorrió sus dos discos editados: «Guatusi» y «Sapo», reafirmando la garra charrúa de su contundente rock.
El poder corpulento de sus temas conmovió a toda la, llamada, «Tribu» allí presente con intensidad y equilibrio. En un ambiente casi familiar que descubrió la inocencia de varios niños agitando en pogo infantil a la par de jóvenes y adolescentes, entre veteranas que le cantaron «que los cumplas feliz», y varios artistas conocidos del ambiente, fans de la banda.
La impronta indiscutible del frontman de Guatusi con su particular forma de cantar y su histrionismo adornaron la lucidez de sus letras; con un par de guitarras parejas en peso y distorsión, que causaron un shock explosivo que retrotrajo algo de Metálica y Sumo mezclado, con un toque de lo mejorcito y rescatable de Guns and Roses y Raimundos de Brasil. Las manos de Diego Varela y Nikolás Anastasiadis bailaron frenéticamente sobre las cuerdas de sus guitarras, que acapararon la atención de todos con sus finos punteos, conformando un estilo de rock que no abunda en nuestro país con ese grado de pureza. No en vano el reconocido Alfonso Carbone supo ver en ellos algo excepcional y se hizo cargo de la edición de su primer disco.
Mónica Navarro acompañó en el escenario como amiga invitada, con su inconfundible perfil de tangorock, y cantó una versión distinta de «Alfonsina», el tema doce del último disco, «Sapo». La ex integrante de la Tabaré, que editó su último disco solista «Perra», demostró bailando que «estar vivo ya es motivo para vivir, porque todo, todo es mucho más simple.
El camino no es detenerse sino ir como niños corriendo tras un sueño». También el bandoneonista Sergio Astengo, de La Yunta y Los morlacos del Notario, sumó ese precioso instrumento en un par de temas del set.
Y como en cada presentación, subió a las tablas «el Caramelero», personaje folclórico de un oficio de calle, que en el recital participó en la canción «Caramelos ácidos» tirando al público decenas de caramelos y chupetines mientras recitaba su pregón, compartiendo escena con los niños de «la Tribu», quienes también arrojaron golosinas al público. Un dulce toque distintivo de Guatusi.
El arte escénico no estuvo ausente, y en una de las canciones más fuertes del primer disco, «Estatua de sal», apareció una de las estatuas vivientes que vemos en nuestra principal avenida, toda de blanco, mientras el Pelado cantaba «Tenés que probar, probar de salir, probar de confiar; probar caminar cuando nada ves, probar caminar al revés. Igual te movés queriendo girar vas a quedar estatua de sal».
Equilibrio cuando se percibe un buen sonido, compacto, consistente, parejo, a la par de letras profundas, con mensaje y originalidad. Y la fe, la «energía», la esperanza. Un aprendizaje constante que trasunta en el contenido de las letras de Guatusi: «Aguanta esta vez la toma, perder a veces no es perder y no retrocedas si estás en frente a alguna puerta de la fe, you stay. No te vayas, quedate», expresó en «You stay». «Buscalo, buscalo que él está por todos lados. El fuego, el fuego no te va a quemar. Mira, cada día nuevo es un milagro. Sentí, siempre vas a estar vivo si sentís, sino ni ahí», lo cantó en «Mordiste». Equilibrio en el arte es experiencia, es conocimiento y lucidez, es un desequilibrio estructurado en armonía creativa, pasión y humanidad, «a la minuta». «La luz, la luz buscala, porque rompe la noche!» cantó el Pelado, porque «la noche existe para que busques la luz». Esto es Guatusi.
Banda que surgió definitivamente como Guatusi en 2004, y se dio a conocer por completo en los espectáculos de «la carpa» de la Intendencia el 5 de diciembre de ese mismo año, ya está, sin duda, marcada para estampar una huella profunda y sin tiempo en el rock uruguayo.
Y por sus características excepcionales a nivel musical, individual y colectivo, así como su indiscutible toque energético, llegará a ser un mojón referencial destacado en la música nacional. Un espectáculo imperdible.
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