"Sonata erótica del Río de la Plata", en el teatro del Museo Torres García
El pretencioso título de «sonata» parece referirse a que la pieza se desarrolla sobre dos temas. que debieron o pudieron ser contrastantes: en el escenario, a la izquierda del espectador, Pilar de León interpreta a Trinidad Guevara; a la derecha Liliana Chao interpreta a Mariquita Sánchez.; pero no encontramos ni la necesaria simetría ni la aún más necesaria asimetría entre la vida de Guevara y la de Sánchez; ni siquiera encontramos el erotismo.
Tenemos la convicción de que para la mayoría de nuestro público, necesariamente uruguaya, ninguno de ambos nombres del siglo XIX significa nada, lo que no sucede con el espectador argentino, para quien Mariquita Sánchez de Thompson, la primera mujer que cantó el himno patrio, forma parte de las clases escolares de historia. En cambio la actriz Trinidad Guevara (cuyo nombre utilizó Sergio Otermin para una adaptación al ambiente rioplatense de «Colomba» de Anouilh), ya es más difícil de identificar; pero lo más difícil para el espectador no es ignorar quién es quién, sino saber qué es lo que pasa
En lo que se refiere a Trinidad Guevara, tuvimos la sensación de que de León luchaba en desventaja con un texto hecho de un torbellino de frases vagas y confusas alusiones que, en la estética de Escofet, son poéticas. Allí la autora llegó a dormirse y escribió este disparate: «Nos sumergimos en las cumbres del deseo». Esta contrahecha imagen fue el sector fino o literario de ,los monólogos; en el sector realista, quizás otro tema. y algún contraste, Guevara insiste en que las calles de Buenos Aires olían a orines y excrementos, previsible suciedad que nada agrega al monólogo; hasta que el fin, no sabemos si obra del libreto o de un inspirado furcio, Sánchez dice que Buenos Aires olía a orines y sacramentos: ¡Freud se hubiera deleitado, con la unión de los desechos con el máximo valor, el oro y lo sagrado! El otro tema o estribillo de la sonata es el conocido «¡Viva la Santa Federación!» al que faltó ominoso, «¡Mueran los salvajes unitarios!».
El papel de Mariquita Sánchez parece superior y Liliana Chao logra una especial convicción. Tiene aplomo y por momentos suple la confusión deliberada del texto con una presencia que impone. El libreto no la ayuda ni nos ayuda: por momentos creeríamos hasta que Mariquita fue amante de Rosas, lo que la historia no nos dice.
Ambas actrices están muy por encima de sus partes, y esta obra es suficiente para demostrarlo.
«Sonata erótica del Río de la Plata», de Cristina Escofet, con Liliana Chao y Pilar de León. Vestuario de Inés Granja música ay ambientación sonora de Darío Reinosa, luces y sonido de Gabriel Corina, escenografía y dirección de Marcelo Viera. En teatro del Museo Torres García.
Compartí tu opinión con toda la comunidad