TIENE LA PALABRA
Una respuesta
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
De pronto, como un tsunami periodístico, radios, televisoras, Internet, descubren algo horrible: «En Cuba ha muerto un preso». Según algunos, disidente político; según los cables que llegan desde Cuba: un preso común (nada común: en el año 2000 le rompió el cráneo a machetazos a otro cubano, Leonardo Simón; este Orlando Zapata (el preso en cuestión), preso desde hace 10 años por dos cargos de estafa, lesiones, tenencia de armas y una actitud violenta aun en cárcel contra funcionarios. Toda muerte, carcelaria o no, nos tendría que doler. Aquí mueren muchos y nadie sabe de ellos, o sólo son motivo de cuestionamientos políticos. Sí, seguimos pensando como en el sermón de John Donne, que «ningún hombre es una isla»
Y que «no preguntes por quien doblan las campanas: Doblan por ti.» Pero también, en este mundo encrespado, por los ataques del clima, rebelados el mar y la tierra, provocando centenares de miles de muertos; también las imágenes de diversos países de Africa desbordan nuestra capacidad de compasión y solidaridad, porque los muertos son cifras, no son rostros deshechos, no son niños cadavéricos. Principalmente Estados
Unidos que sigue liderando aquello que se llamó la reunión de las colonias políticas y económicas dispersas en el mundo, pregonó su repudio a la muerte de Zapata, presentado como un líder de la disidencia, después de un largo ayuno de reprobación al régimen cubano. En el mundo, grandes y chiquitos, los medios se plegaron a tal repudio. En su inmensa mayoría con un desconocimiento casi total de cuáles fueron las circunstancias del preso muerto y su verdadera condición de tal.
Se dio por sentado lo que CNN y otros medios directamente ligados al gobierno estadounidense difundieron. Al que tiene memoria, esto no debe parecerle raro. A través de décadas, se ha intentado presentar a Cuba como una cárcel. El memorioso recordará aquello de llevarse los niños uruguayos para Cuba y los enfrentamientos de la Cruzada por la Libertad y La Democracia con los comités de apoyo a la Revolución Cubana.
Recuérdese el suceso en Minas de Corrales, cuando la movilización de gente de todos los departamentos fue en ayuda de los cuatro cuestionados en dicho pueblo, por ser sostenedores de la revolución cubana. Ellos fueron el Dr. Pedro Darnauchans, su esposa la profesora Alicia Gladys Miralles, el bancario Giorgetta y el educacionista (batllista) Andrada.
Y los mandamases y los religiosos pueblerinos crearon un «blackout» a los cuatro «vendepatrias».
El acto de solidaridad se llevó a cabo bajo una intensa pedrea y con la llave general de la luz del pueblo bajada, para que todo quedara en las sombras. Hubo heridos varios y un niño perdió un ojo, bajo la pedrea de los vándalos. A propósito de ojos parecería innecesario refrescar memorias sobre la solidaria colaboración de los médicos cubanos, solucionando el problema de cegueras y cataratas de muchos uruguayos que no hubieran podido acceder a lo que les cobraban por dichas operaciones.
Además a este escándalo del cuarto poder, ¿no le roza siquiera el tratamiento y la tortura permanente a los presos políticos musulmanes en Guantánamo reconocido por el gobierno de
EEUU? ¿El bloqueo de décadas a Cuba sólo sostenido por Estados Unidos y un par de países acólitos? La muerte en la cárcel ofende siempre. Pero que se confunda a la opinión pública presentándolo como una cuestión de venganza política, eso sobrepasa toda medida. Ya se elevaron voces que, antes, permanecieron muy calladitas cuando la oscurana dictatorial. Buenos vientos y no estos, fraguados, los mueven a continuar atentos a los tsunami raciales y económicos de este mundo. Muchas cosas están en tela de conflicto en Cuba.
Pero las tendrán que resolver los cubanos, su pueblo entero.
Washington Benavides – [email protected]
Pluna
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Ahora que se dispone de datos de la operativa de Pluna, sin duda veraces, creo que sería bueno saber la opinión del senador Moreira de Colonia.
Nadie como él más preocupado por el hacer de Pluna.
Tanto que enloqueció al «Toto» Rossi haciéndole 19 veces la misma pregunta, según dijo el ministro, en la última comparecencia suya en el Parlamento.
Por los resultados parece que desconocía el senador la materia que manejaba, no creo que haya sido un chisporroteo «político», no quiero agraviarlo.
Ojalá que reasuma su reconocida responsabilidad de político y nos brinde su actual opinión.
J. ELSO SANABRIA – C.I. 312087 / 4 – CARMELO
Desde Vancouver a Luis Grene
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Desde Vancouver, Canadá, le mandamos un cálido abrazo.
Es un gusto enorme todas las semanas poder leer sus historias de nuestro Uruguay querido, a pesar de que yo soy canadiense, pero aprendí a ser uruguaya.
Nosotros acá tenemos un grupo de niños uruguayos y canadienses que estudian el español, y yo organizo siempre sus historias, hay para elegir dentro de cientos, y así en esas reuniones lo leemos y estudiamos.
Así que, don Grene, siga adelante con sus columnas; acá usted cuenta con muchos lectores, somos todos los del Club Uruguayo de Vancouver.
Otra vez lo saludo y le digo muchas gracias
LYNN WELBURN
¿Dónde está la Justicia Penal?
Señor Director de LA REPUBLICA
Dr. Federico Fasano Mertens
Los uruguayos y principalmente los montevideanos hemos asistido en estos últimos días a un hecho que se repite a diario en las calles de nuestra capital y que una valiente mujer tuvo la inteligencia suficiente para filmar.
En efecto, pudimos observar «malos funcionarios» actuaron luego que se dieron cuenta que estaban siendo filmados por ir a una velocidad que no les está permitida y que ellos son los primeros en sancionar.
El director de Tránsito, Gerardo Urce, rápidamente tomó cartas en el asunto e inició una investigación administrativa. La propia intendenta municipal, una vez que vio el video de lo sucedido, dijo que «le causaba indignación la actuación de los funcionarios municipales» y a partir del día de la fecha resolvió: no dejarlos salir a la calle durante las horas de trabajo mientras dure la investigación, argumentando a tales efectos «abuso de funciones». Ejemplar actuación y actuación de la jerarca municipal. Asimismo la prensa se encargó de recoger la opinión del presidente de Adeom sobre este episodio; su respuesta fue lamentable y no merece el más mínimo tratamiento.
Lo que sí nos deja perplejo es como ningún juez o fiscal penal haya actuado de oficio en este tema, teniendo la prueba necesaria y suficiente para hacerlo, por el claro delito cometido por los funcionarios municipales y que el código tipifica como abuso de funciones.
Sinceramente: una vergüenza.
CIUDADANO INDIGNADO – [email protected]
Compartí tu opinión con toda la comunidad