Sin maquillaje. "Ministras": testimonios de las mujeres del gobierno de Tabaré Vázquez

Cinco historias de compromiso y lucha por un Uruguay para todos

En «Ministras», la periodista Blanca Rodríguez ofrece cinco extensos reportajes de su autoría, que contienen reveladores testimonios de las cinco mujeres que ocuparon la titularidad de secretarías de Estado durante el gobierno de Tabaré Vázquez.

Las entrevistas, que constituyen auténticas historias de vida, proponen novedosas miradas sobre la peripecia pública y privada de estas auténticas protagonistas del Uruguay contemporáneo.

Los personajes femeninos que evocan su pasado y analizan su presente a la luz de la experiencia adquirida en el desempeño de sus altas responsabilidades, son, naturalmente, Azucena Berrutti, Daisy Tourné, María Simon, María Julia Muñoz y Marina Arismendi.

Aunque sus vivencias son únicas e intransferibles, todas tienen un denominador común que las identifica: su militancia y su compromiso con la construcción de una sociedad bastante más justa y solidaria.

De algún modo, todas marcaron una impronta al frente de los ministerios que ocuparon, desplegando sus talentos y mejores esfuerzos en aras del éxito del primer gobierno de izquierda de la historia de nuestro país.

Asumieron sus funciones como un auténtico e insoslayable desafío, conscientes de que eran protagonistas de la construcción de un proceso de cambio irreversible, que se inició hace casi cuarenta años con la fundación del Frente Amplio.

En la primera entrevista presentada en este libro, la ex ministra de Defensa Nacional, Azucena Berrutti, confirma su perfil de mujer sobria y mesura.

Esa misma actitud de ponderación fue la que caracterizó su gestión al frente de una Secretaría de Estado de alta complejidad y de rígidas estructuras verticales, que tiene bajo su órbita al personal militar.

En su extenso relato, esta abogada de filiación socialista relata fragmentos cruciales de su vida, marcada a fuego, en el ejercicio de su profesión, por la defensa de los presos políticos durante los tiempos más oscuros del pasado reciente.

Aunque la entrevistada no soslaya su trabajo en la Intendencia Municipal de Montevideo donde fue una de las más cercanas colaboradoras de Tabaré Vázquez, lo más jugoso de sus reflexiones refiere al tema de los derechos humanos.

Con un dejo de inocultable desazón, Berrutti admite que los militares mintieron al aportar la información que permitiera el esclarecimiento de las desapariciones de personas durante el gobierno autoritario. Igualmente, valora los procesamientos de los más importantes referentes de la represión.

No obstante, la ex ministra alimenta la controversia, al admitir que no votó la anulación de la Ley de Caducidad y considerar que los militares más ancianos no deberían permanecer en prisión.

«No me gusta tener a todos esos viejos enfermos presos, cocinándolos en el odio», afirma enfáticamente, marcando una clara diferencia con la postura de su fuerza política, que apoyó la frustrada consulta popular de octubre del año pasado.

En el segundo reportaje publicado en este libro, la ex ministra del Interior y actual diputada Daisy Tourné evoca su intensa militancia política que data de los tiempos de su más temprana juventud.

Su testimonio trasunta la pasión que ha acompañado toda su vida pública, desde su actividad gremial como estudiante y luego como maestra comprometida, hasta su trabajo político como parlamentaria.

La entrevista condensa el intrínseco espíritu combativo que siempre ha caracterizado a esta legisladora frenteamplista y marcó a fuego su gestión como Secretaria de Estado.

Obviamente, el diálogo deriva hacia los aspectos más controvertidos de su mandato al frente de una cartera ministerial que tiene bajo su responsabilidad la seguridad ciudadana, que fue uno de los temas más debatidos del pasado período de gobierno.

Fiel a su estilo frontal e incisivo, Daisy Tourné confirma los pormenores de su sonada renuncia, que -en mi opinión personal- fue fruto de una inmoral operación política de la derecha.

«Creo que me cobraron abrir la boca y decir grandes verdades, que está mal decirlas en un Uruguay lleno de prejuicios y pacatez», señala con absoluta convicción.

La legisladora frenteamplista corrobora su intachable ética, su compromiso con el proyecto de cambio del Frente Amplio y su inclaudicable profesión de fe socialista.

En la tercera entrevista, la ex ministra de Educación y Cultura, María Simon, se revela como una persona de gran coherencia y consecuente con los objetivos que se ha trazado en la vida.

Su formación científica no le ha impedido desarrollar una cultura de sesgo claramente humanista, que le permitió desarrollar una elogiada gestión al frente del MEC.

Confiesa que le gusta montar y cazar y que sabe disparar un arma de fuego, lo que confirma un espíritu versátil que trasciende a su imagen pública de sobriedad.

Sus reflexiones más trascendentes aluden naturalmente a la Ley General de Educación aprobada durante su gestión ministerial, que supone todo un salto cualitativo para nuestra sociedad.

En el cuarto reportaje, la ex ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, aborda también diversos aspectos de su pasado, su vida familiar, su militancia y naturalmente su carrera profesional.

Buena parte de la entrevista está dedicada a evocar su gestión en la Intendencia Municipal de Montevideo, donde ocupó importantes cargos jerárquicos en administraciones frenteamplistas.

Muñoz se autodefine como «una mujer libretada. Nunca dicté mis propias políticas. Si me das el libreto de algo a cumplir, yo me pongo a hacer eso».

Esa disciplina de trabajo funcional al gobierno de Tabaré Vázquez, le permitió enfrentar, más de una vez, las presiones de los corporativismos médicos y aplicar la reforma de la salud, que fue una de las experiencias de cambio más importantes y removedoras de la primera administración frenteamplista.

Obviamente, María Julia Muñoz no oculta su pasión por el carnaval y en particular por desfilar con una comparsa de negros y lubolos, un rasgo que es característico de su temperamento de mujer emancipada.

En la última entrevista, la maestra y ex ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, evoca su pasional militancia por las fuerzas de cambio en filas del Partido Comunista, fruto de su formación ideológica en una familia fuertemente politizada.

Confiesa que la relación con su padre, el ex secretario general del PCU, Rodney Arismendi, no tuvo el grado de proximidad que ella hubiera deseado y que el apellido «fue una carga que traté de alivianar porque me exigía mucho».

El extenso relato condensa algunos de los más cruciales acontecimientos de nuestra historia reciente, como la lucha contra la dictadura, el exilio y la crisis del Partido Comunista, devenida del derrumbe del denominado socialismo real.

Marina Arismendi reflexiona naturalmente sobre su experiencia al frente del Ministerio de Desarrollo Social, la flamante Secretaría de Estado que tiene a su cargo la articulación de las políticas sociales destinadas a atender a la población socialmente más vulnerable.

Este libro condensa cinco intransferibles historias de vida, cuyas protagonistas son mujeres políticas y pasionales militantes por el cambio y la construcción de una sociedad más justa y solidaria.

«Mujeres» es un trabajo singularmente revelador, que corrobora el insoslayable compromiso ético de quienes integraron el primer gobierno de izquierda de la historia.

(Editorial Aguilar)

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