Prosigue la exhibición de filmes que merecían ganar el Oscar y no lo lograron
Gritos y susurros dirigida por Bergman data de 1972 y está protagonizada por Harriet Andersson, Ingrid Thulin y Liv Ullmann.
Uno de los más densos y personales dramas existenciales de Bergman logró colarse en una lista de candidaturas al Oscar que tam bién incluía a El exorcista y a American graffitti, de George Lucas. Ganó la liviana y simpática El golpe, con Paul Newman y Robert Redford. Mañana será el turno de Barry Lyndon, de Stanley Kubrick, un filme procedente del Reino Unido rodado en 1975 con Ryan O’Neal, Marisa Berenson y Patrick Magee como protagonistas. Se trata de la última película verdaderamente importante de Kubrick y que sin duda merecía algo más que cuatro Oscar secundarios (fotografía, música, vestuario, diseño de producción). La Academia entendió, sin embargo, que los cuatro más importantes (película, director, actor y, misteriosamente, actriz) debían ser para Atrapado sin salida.
El jueves 25 se podrá ver Taxi driver, dirigida por Martin Scorsese en 1976 y con un elenco integrado por Robert De Niro, Jodie Foster y Cybill Shepherd. Casi todo el mundo está de acuerdo en que este es uno de los mejores resultados de la colaboración del director Scorsese, el actor De Niro y el guionista Schrader. Casi todo el mundo menos la Academia, que prefirió premiar en dirección y libreto a Rocky. El viernes se exhibirá Fanny y Alexander, filme sueco de 1982 dirigido por Bergman. Con Pernilla Allwin, Bertil Guve y Börje Ahlsted en los roles centrales. Testamento del maestro, una vasta saga familiar sobre la infancia, el recuerdo, el arte y el misterio.
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