UN REVOLUCIONARIO QUE CONSTRUYO LA PAZ

El odio racial como patología social, es una de las expresiones más exacerbadas y devastadoras de la milenaria historia de la humanidad.

No en vano este fenómeno ha originado guerras fratricidas, genocidios sistemáticamente planificados y tragedias colectivas de dimensión apocalíptica.

Las lecciones del pasado y hasta del presente, que se nutren como en todos los casos de la experiencia, nos han enseñado que el racismo y la xenofobia constituyen permanentes fuentes de conflictos entre grupos humanos.

Contemporáneamente, ese fantasma subyace lamentablemente en el otrora martirizado continente europeo, recurrente teatro de nuevas confrontaciones y expresiones de intolerancia hacia los inmigrantes y exiliados sociales.

Cada vez que se suscita un acto de rechazo de naturaleza étnica, aflora el recuerdo de la dantesca experiencia del nazi-fascismo, que, en la primera mitad del siglo XX, alimentó la hoguera de uno de los peores holocaustos que recuerda la memoria colectiva.

Sin embargo, durante la denominada guerra fría que dividió al mundo en bloques ideológicos antagónicos, sobrevivió un régimen que ofendió a la conciencia libre de la humanidad: el ominoso apartheid sudafricano.

En ese lejano país, pródigo en riquezas y recursos naturales pero paradójicamente abrumado por la pobreza de la mayoría negra, se entronizó uno de los regímenes más perversos de todos los tiempos.

En «El factor humano», el periodista británico John Carlin reconstruye la historia real de una paradigmática experiencia de reconciliación y pacificación entre etnias.

El profesional fue corresponsal en Sudáfrica, lo que le permitió nutrirse de la información indispensable para documentar y recrear este acontecimiento.

Esta novela histórica inspiró precisamente el filme «Invictus», del realizador norteamericano Clint Eastwood, que actualmente se está exhibiendo en nuestra cartelera cinematográfica.

Obviamente, el protagonista real del relato es Nelson Mandela, el legendario líder que, luego de permanecer confinado como preso político durante 27 años, asumió la conducción política del país.

El desafío era nada menos que construir una nación realmente democrática, luego de cincuenta años de guerras, represión y gobierno autoritario de la minoría blanca que detentó el poder.

En este conmovedor relato, el autor rescata ese traumático proceso de pacificación encabezado por Mandela, que tuvo su punto culminante en el campeonato mundial de rugby disputado en Sudáfrica en 1995.

Esa competencia deportiva, que fue ganada por una selección local integrada por blancos, fue clave para unir a todo un país detrás de una causa superior: la paz.

En esta obra, John Carlin descubre el factor humano que hizo posible el milagro de la reconciliación, tras largas décadas de violencia, odios viscerales y enconos.

El libro, que se nutre de entrevistas y testimonios de numerosos protagonistas directos de esta titánica batalla ganada contra el odio, rescata la intrínseca sensibilidad y grandeza de un líder político y social que, a los 91 años de edad, ha ingresado por la puerta grande de la historia de la humanidad.

(Editorial Seix Barral)

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje