LA ETIOLOGIA SOCIAL DE LA CONDUCTA ADICTIVA
Las adicciones en tanto hábitos compulsivos, constituyen conductas altamente riesgosas para la salud individual y colectiva de una sociedad.
Esas patologías están habitualmente asociadas a cuadros de agudo desencanto, insatisfacción y frustración con un modelo de convivencia que exhibe dramáticos síntomas de decadencia.
En efecto, las pautas culturales hegemónicas imponen demandas y exigencias a las cuales nadie se puede sustraer, lo cual genera siempre nuevas y a menudo desmesuradas expectativas.
La parafernalia mediática con su fuerte poder de sublimación, penetra cotidianamente la epidermis de la sensibilidad y se apropia de las voluntades hasta ponerlas al servicio de una maquinaria perversa de consumo.
En esta tan contradictoria era de las comunicaciones, la televisión e Internet se han transformado en poderosas herramientas de dominación cultural y manipulación colectiva.
Por ende, el tema de las adicciones está intrínsecamente relacionado con las pautas sociales dominantes y la influencia de esos factores exógenos.
En «Cultura y potenciación del vínculo adictivo», el psicólogo uruguayo Waldemar Fernández elabora un trabajo maduro y ponderado, que apunta a analizar las graves consecuencias físicas y psicológicas de este fenómeno.
El autor trabajó durante más de siete años en la Comunidad Terapéutica Montevideo, lo cual le otorgó una rica experiencia clínica en el tratamiento de diversas patologías de etiología multicausal.
Asimismo, a través del Programa Infamilia del Ministerio de Desarrollo Social, gestiona el Servicio de Orientación, Consulta y Articulación Territorial, cuyo objetivo es mejorar las condiciones de vida e inserción de niños y adolescentes en situación de riesgo.
En este libro, el profesional explica pormenorizadamente la intrínseca naturaleza de los vínculos adictivos, tanto en su dimensión eminentemente médica como social.
Partiendo de la premisa que el ser humano es una entidad bio-psico-social, el analista se adentra en los territorios más complejos de este inquietante fenómeno contemporáneo.
Waldemar Fernández identifica la génesis de estas conductas compulsivas en la tradicional dicotomía amor-odio, que discurre entre el estado de fascinación y el rechazo.
En ese contexto, afirma que la adicción está determinada por la sensación de desamparo, la insatisfacción y la necesidad de llenar vacíos de naturaleza existencial.
Obviamente, el especialista no se limita al análisis del consuetudinario consumo irresponsable de alcohol y sustancias psicoactivas que es el más difundido y problemático- sino también a la televisión, Internet e incluso el trabajo.
Fernández pondera la fuerte influencia de los medios de comunicación en este proceso, por su alto poder de convocatoria y su capacidad de penetración masiva.
Abrevando de su práctica clínica, el autor aborda las facetas más complejas e intrincadas de los hábitos adictivos y sus dramáticas consecuencias para la salud del consumidor y su entorno.
Este libro es, sin dudas, bastante más que un mero manual de autoayuda, en la medida que aborda la multicausalidad del problema y propone diversas alternativas terapéuticas.
(Edición del MSP y la JND)
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