Cuatro sesiones de "Lutherapia" colectiva para reír y disfrutar
En enero del año pasado los veraneantes de nuestro principal balneario ya tuvieron la oportunidad de gozar con «Lutherapia» y sus renovadas canciones, nuevos instrumentos, los divertidos textos que brotan de situaciones absurdas, retruécanos del idioma, diálogos mal entendidos, respuestas inverosímiles y las parodias y dardos sarcásticos disparados con punzante efectividad.
La admiración se renueva cada vez que se disfruta de la espontaneidad y precisión de las actuaciones, el virtuosismo musical, la excelente armonización de las voces y el respeto hacia la inteligencia del espectador, evitando los golpes bajos y los chistes fáciles, groseros y vulgares.
El título de este show apunta a las sesiones de terapia a las que acude Daniel Rabinovich, para que el psicólogo Marcos Mundstock le sane los traumas generados por una tesis que aquel debe elaborar sobre las obras del compositor Johann Sebastian Mastropiero. El hilarante diálogo da lugar a los diez números que motivan las justificadas aclamaciones del público.
El programa se inicia con «El Cruzado, el Arcángel y la Harpía», una opereta medieval en la que Carlos López Puccio conduce a sus hombres a conquistar Jerusalén. «Dolores de mi vida» es una galopa psicosomática de angustia sentimental y la «Pasión bucólica» es el vals geriátrico que interpretan dos amables ancianas mientras cuentan insólitas anécdotas.
Rabinovich huye de la neurosis que le provoca la ciudad, pero la «Paz en la campiña» (balada mugida y relinchada) muestra que el campo tampoco es muy pacífico. En «Las bodas del Rey Pólipo», la marcha prenupcial entonada por los trovadores suscita las iras del monarca. A continuación Carlos Núñez Cortés en piano y Jorge Maronna en el flamante «bolarmonio» ejecutan una entusiasta «Rhapsody in balls».
Siguen una cómica variante del famoso cuento infantil «El flautista y las ratas» y una desopilante cumbia epistemológica, «Dilema de amor», plagada de nombres de filósofos y referencias al sexo. El «Aria agraria» es un delicioso vals criollo basado en el tarareo conceptual y «El día del final» es el exorcismo sinfónico-coral que narra la llegada del demonio a la Tierra y abunda en ironías sobre dogmas religiosos, profecías de Nostradamus y creencias supersticiosas. Los minutos finales llegan con la solución para los traumas de Rabinovich y la fiesta se completa con un número extra y fuera de programa. La terapia ha dado buenos resultados y el público agradecido ovaciona a estos gigantes del buen humor.
Las entradas están a la venta en los locales de la Red UTS, Palacio de la Música, CD Warehouse y Red Pagos, pudiendo efectuarse la compra por vía telefónica al (02) 7067000. Los precios varían según el siguiente detalle: filas 1 a 10, 80 dólares; filas 11 a 16, 64 dólares; filas pares de la 18 a la 26, 47 dólares y filas impares de la 17 a la 27, 32 dólares. Existen descuentos si esas entradas se adquieren dentro mismo del Conrad.
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