Eric Rohmer, un cineasta erudito que filmaba los juegos del amor
Rohmer era un hombre erudito que gozaba festejando la lengua y la literatura galas y un etnólogo de la especie humana.
En sus películas le daba un lugar preponderante a la palabra. Sus intrigas se tejían en torno a la conversación y a los jugueteos del amor, lo que hacía que los críticos lo comparasen con escritores como Marivaux o Musset.
En medio siglo de trabajo realizó 24 largometrajes, un documental sobre los hermanos Lumière y programas escolares para la televisión. Nacido en Tulle (Correze) el 4 de abril de 1920, su verdadero nombre era Jean-Marie Maurice Schérer y en sus primeros tiempos enseñó la literatura, antes de consagrarse a la crítica cinematográfica. Escribió un libro sobre Alfred Hitchcock en compañía de Claude Chabrol, y publicó una tesis doctoral sobre «la organización del espacio en el Fausto de Murnau».
Colaborador de las revistas «Temps modernes» y «Arts» fue jefe de redacción de la «Gazette du cinéma» en 1950 y luego de los «Cahiers du cinéma» de 1957 a 1963.
Tras escribir el guión de la película «Todos los muchachos se llaman Patrick», realizado por Jean-Luc Godard en 1959, firmó su primer mediometraje, «Bajo el signo de Leo», en 1959. Creador independiente y artesanal fundó la empresa de producción «Les films du Losange» con el cineasta Barbet Schroeder, el realizador, entre otras muchas películas, de «La virgen de los sicarios». Observador de los comportamientos amorosos y de la comedia social, Rohmer organizó su obra en series o ciclos de películas. Los seis «Cuentos morales» (1962-72), entre ellos «Mi noche en casa de Maud» en 1969, que lo hizo conocido, y «La rodilla de Claire», basados en cuentos del siglo XVIII. Con las «Comedias y proverbios» de los años 80, con películas como «Noches de luna llena» y «El rayo verde» ganadora del León de Oro de Venecia en 1986 y del premio Louis-Delluc inspirados en Alfred de Musset, Rohmer analiza los códigos de la modernidad y los extravíos del corazón. Los llamados «Cuentos de las cuatro estaciones» de los años 90 prosiguen en la misma vena.
Con «La marquise d’O» (1976), «Perceval le Gallois» (1978) o «L’Anglaise et le duc» (2000), filmados por fuera de las series, intentó experimentar con la pintura y la exploración de la Historia.
Su última película, «El romance de Astrea y Celadón», basada en la novela del siglo XVII de Honoré de Urfé, «La Astrea», fue seleccionada para la Mostra de Venecia en 2007. También escribió la obra de teatro «Trío en mi bemol» y la novela «Elisabeth», publicada en 1946 bajo el pseudónimo de Gilbert Cordier.
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