LIBROS: Causas y consecuencias. "La crisis del capitalismo salvaje": una aguda mirada crítica

El colapso global del paradigma neoliberal, injusto y excluyente

En «La crisis del capitalismo salvaje: ¿qué nos enseñó y cómo es el mundo que viene?», Carlos Luppi construye un minucioso ensayo, que analiza la génesis, el desarrollo y las dramáticas consecuencias del derrumbe del modelo de acumulación capitalista global.

El autor, que es contador público y licenciado en Administración, ha realizado posgrados en Economía y cursos de perfeccionamiento en Alemania, Estados Unidos, Taiwán, México, Chile e Italia.

Desarrolló una extensa trayectoria, tanto en el ámbito público como en el estatal. En efecto, ejerció los cargos de director de Recursos Materiales del Ministerio de Salud Pública, contador central del Ministerio de Educación y Cultura y director del Programa BID-Pymes de la Corporación Nacional para el Desarrollo, entre otros cargos.

Además de trabajos de su especialidad, publicó, el año pasado, «Biografía de Wilson: una comunidad espiritual», una emotiva investigación histórica acerca del caudillo blanco.

En este ensayo crítico, Luppi explica las causas económicas y políticas, el desarrollo y las consecuencias de la dramática crisis del modelo hegemónico.

Con un criterio rigurosamente cronológico, el autor indaga en los orígenes del estrepitoso fracaso de la praxis neoliberal y de la teoría que la sustenta.

El trabajo revela el rol desempeñado por la ortodoxia pregonada por el denominado Consenso de Washington y las escuelas monetaristas y la inocultable responsabilidad de los organismos multilaterales de crédito en el desastre.

El analista liga el derrumbe, que comenzó en 2007 en el hemisferio norte, a otras crisis precedentes de menor intensidad pero idéntica gravedad.

Las voces y actitudes de actores y protagonistas de la economía y la política mencionados en este libro, refuerzan el enérgico discurso conceptual del escritor.

La obra propone una visión frontal y nada complaciente de lo sucedido en las mecas del poder económico y sus graves impactos en los países emergentes o en vías de desarrollo.

En ese contexto, analiza la ansiedad e incertidumbre que caracteriza a este momento crucial de la historia contemporánea, en función de la dinámica de los acontecimientos que marcan este ciclo recesivo del capitalismo hegemónico.

Mediante un bien estructurado esquema de trabajo, Luppi visualiza claramente todos los conflictos de naturaleza contextual, que fueron los potenciales disparadores del colosal derrumbe de la arquitectura económica y financiera del denominado primer mundo.

El autor pone particular énfasis en la identificación de los agentes y los actores económicos y gubernamentales responsables de la grave situación, que -por acción u omisión- provocaron la debacle.

Obviamente, en el centro del debate está el estrepitoso fracaso de los teóricos apóstoles del sistema, que, cuando naufragó el socialismo real, pronosticaron el fin de la historia y proclamaron el triunfo del catecismo neoliberal.

La historia les demostró que ningún modelo es invulnerable a la dinámica de la multicausalidad, máxime si en su seno alberga groseras asimetrías y disfuncionalidades.

La implosión del modelo impactó incluso en el discurso de los neoliberales vernáculos, quienes no supieron como dirimir sus contradicciones teóricas durante la campaña electoral.

La consecuencia fue la aplastante derrota del bloque conservador y el nuevo triunfo de la izquierda, que confirmó la confianza de la ciudadanía en la experiencia progresista y en el proyecto de cambio iniciado hace cinco años por el Frente Amplio.

Los resultados del rumbo transitado desde marzo de 2005 están a la vista: Uruguay fue el único país de la región que no padeció recesión este año y que incluso exhibió un moderado crecimiento, merced al dinamismo del mercado interno, al manejo responsable de las herramientas macroeconómicas, al aumento del poder adquisitivo de la población y al mantenimiento de las políticas sociales.

El periplo analítico se inicia con alusiones a los antecedentes del cataclismo, que el autor sitúa en el período comprendido entre 1989 y 1991, lapso marcado por cruciales acontecimientos mundiales: el fin de la denominada «década perdida» signada por el problema de la deuda externa, la caía del Muro de Berlín, la agonía terminal del denominado socialismo real y el ascenso de gobiernos neoliberales en nuestra América Latina.

Con un criterio secuencial que siempre privilegia lo contextual, Luppi ingresa en el análisis de las grandes crisis económicas del siglo pasado, acaecidas en 1929, 1994, 1997, 1998 y 1999.

Esos terremotos, que sacudieron los cimientos económicos del mundo desarrollado y repercutieron con intensidad en las denominadas naciones periféricas, develaron los graves problemas sistémicos de un modelo concentrador y desigual.

El razonamiento del analista confirma que estas experiencias históricas no resultaron aleccionantes para los actores económicos y gubernamentales, que mantuvieron contumazmente las mismas conductas que originaron las turbulencias.

En efecto, la desregulación y el libertinaje instituidos por los apóstoles del mercado fueron generando graves vulnerabilidades estructurales, que, según críticos como Joseph Stiglitz y Paul Krugman, crearon el caldo de cultivo del desastre.

En el capítulo 3, que es sin dudas uno de los más significativos, el autor alude a las tensiones del gobierno de George W. Bush y su salvaje política imperialista, que sembró dolor, miseria y ruina económica.

Obviamente, también explica las diversas connotaciones del colapso de la economía argentina de 2001 y el derrumbe del sistema financiero uruguayo, que, un año después, provocó desocupación, pobreza, miseria, angustia e incertidumbre.

No obstante, el corazón de este trabajo es el desastre económico global que comenzó en Estados Unidos a mediados de esta década, nacido del vientre de la imprevisión y la inmoral irresponsabilidad de los dueños del mercado.

Carlos Luppi analiza exhaustivamente la génesis y la dimensión global del desastre, desde el estallido de la burbuja inmobiliaria, hasta el efecto dominó que devino en los sucesivos colapsos bursátiles, las quiebras de bancos y poderosas corporaciones empresariales y la contaminación de otros mercados del mundo desarrollado y las naciones emergentes.

El autor alterna la recreación de los acontecimientos con comentarios propios y de relevantes analistas internacionales, a los efectos de explicar el desarrollo de los momentos más críticos.

En ese contexto, responsabiliza por la situación a las políticas desreguladoras impuestas por la lógica neoliberal, al malogrado mito del mercado como articulador de los procesos económicos y a las flagrantes vulnerabilidades del sistema.

Luppi advierte que aún es prematuro pronosticar la profundidad y duración de la crisis, afirmando que de esta experiencia debería nacer necesariamente un nuevo orden económico mundial.

Obviamente, elogia las políticas keynesianas aplicadas por los gobiernos para salvar a las economías de sus países, cuyo desarrollo y alcances evalúa con ponderada cautela.

Este libro, que contiene abundante información y un plausible análisis situacional, arroja renovada luz sobre los diversos componentes de la peor debacle económica contemporánea.

«La crisis del capitalismo salvaje» es un trabajo tan documentado como revelador, que denuncia las contradicciones de un modelo acumulador y excluyente y el estrepitoso fracaso del credo neoliberal.

(Editorial Veritatis)

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