MACANEOS DEL BALOTAJE TELEVISIVO
La reafirmación del triunfo del Frente Amplio y la elección como presidente de la República de José Mujica fue tan sólo una continuidad política ya avizorada por las empresas encuestadoras que reflejaban lo que el pueblo ya sabía. De cualquier manera, corresponde el reconocimiento del trabajo de esos relevamientos de intenciones de voto de Cifra, Factum, Interconsult y Equipos Mori que anticiparon casi con justeza la victoria de la izquierda ya que todas estuvieron dentro de los márgenes de error previsibles para ese tipo de muestreo.
Lo que queremos ahora es otra cosa. Intentar recordar algunas pifias o malas intenciones que se deslizaron por parte de la oposición antes de la veda o durante ella.
Muchos deben haber visto al presidenciable Luis Alberto Lacalle el miércoles 25 en un acto de cierre de campaña en Canelones cuando terminó su discurso con un tono triunfalista cuyo origen no se ha conocido. En esa oportunidad el candidato blanco señaló esto es más bien el concepto ya que no es una transcripción fiel aunque sí vista por nosotros– que «debía agradecer a todo el pueblo por ese respaldo que llegaba a su fin ya que las encuestadoras le estaban dando un porcentaje ganador del 52%». ¿Por qué lo dijo? ¿Quién le pasó ese dato?
Luego, ya en la veda, en el sitio «lacalle.com.uy» se remarcaba un cambio de tendencia en la posible votación.
Se informaba que «un tracking» de la empresa Equipos Mori había registrado una variación favorable y que los dos contendientes estaban muy parejos, alrededor del 45%. Esto fue desmentido, claro, pero ya estuvo circulando entre muchos miles de lectores que, sin duda, no creyeron.
Claro que, desde mucho antes, ya se sabía lo que pensaba el director de campaña, Gustavo Penadés, que no tiene ningún antecedente publicitario y que demostró su idoneidad en la materia señalando que «la publicidad es la publicidad», una muy especial forma de definir los conceptos repitiéndolos, o sea casi como si dijéramos que «el macaneo es el macaneo».
Pero ubiquémonos en el mismo día del balotaje y lo que fueron las emisiones de los canales de televisión privada por aire. Otro macaneo, también.
Viendo sólo las últimas horas antes del cierre, Canal 4, que tuvo la mayor audiencia
a lo largo del día, repitió el juego de enfrentar a sus movileros, tenía cuatro equipos trabajando en circuitos, para conocer cual sería el primero de ellos en mostrar el primer voto, o sea a quién iba esa decisión.
Cuando llegaron las 19.30 horas comenzó la batalla. Fue reiteración. Perdieron por tres o cuatro minutos ante Canal 10, que estuvo mostrando aperturas de sobres como primeros. Debe haber dolido bastante. Porque se sabe que Monte Carlo jugaba mucho a los datos de Factum y Oscar Bottinelli, toda una referencia de aciertos en anteriores oportunidades.
Allí debe haberse generado una profunda desilusión que luego fue superada con pequeñas trampas. Estas, al fin, lograron el efecto esperado. Bottinelli fue el primero en dar que Mujica sería el próximo presidente. Lo hizo antes de tiempo, cuando todavía se estaba en veda. En la charla con Daniel Castro, ante su insistencia, sin decir todo, adelantó el resultado al afirmar que «no habría cambios con lo que las encuestas de intención de voto habían dicho hasta el jueves», o sea se estaba diciendo que ganaba el Pepe.
Más adelante, cuando eran las 20.25, Bottineli tuvo como compañero a Fernando Vilar. Este hizo una doble jugada. Dijo que su reloj ya le marcaba las 20.30 y además que en la emisión de Crónica TV se decía que Mujica era el ganador. Oscar, vencido por tanta presión lanzó su proyección de voto y dijo que la fórmula Mujica-Astori era la ganadora y llegó hasta dar el primer porcentual comparativo, de 50,7% contra 44,4% de LacalleLarrañaga. Y todavía no eran las 20.30. Lograron ser los primeros.
Hubo otras jugadas pero a esas alturas ya todos estaban festejando.
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