LOS OLIMAREÑOS SE PRESENTARAN EL 19 DE DICIEMBRE EN PAYSANDU
En reunión mantenida ayer con la prensa en el Museo Histórico de la capital sanducera, Braulio López y Pepe Guerra, así como el intendente Julio Pintos y Jorge Atín Martínez, de Belgrano Producciones, confirmaron los detalles del espectáculo que se realizará el sábado 19 de diciembre, anunciando que éste será uno de los pocos lugares en donde el dúo volverá a actuar. Eso es debido a la gran demanda de la gente, que una y otra vez insiste en que Los Olimareños sigan ofreciendo su canto en los más diversos lugares y escenarios.
El célebre dúo compuesto por los olimareños Pepe Guerra y Braulio López volverá entonces a cobrar forma tras los dos apoteósicos conciertos ofrecidos en mayo pasado en el Estadio Centenario y, luego, el 12 de junio en el Estadio Luna Park de Buenos Aires, en acto del Frente Amplio con la presencia de la fórmula Mujica-Astori para recaudar fondos para facilitarle los pasajes a los uruguayos residentes en Argentina que deseaban venir a votar en las elecciones nacionales de octubre.
Durante años Pepe Guerra y Braulio López, aun cuando debieron marchar al exilio, alcanzaron una dimensión artística insospechada y de formidable repercusión y prestigio internacional, y prácticamente bajo la tutela de los entrañables Ruben Lena y Víctor Lima, el dúo tuvo una convivencia compositiva y expresiva de alta incidencia y solvencia.
Los Olimareños, con cuarenta y cuatro discos editados, recorrió el mundo entero y obtuvo innumerables discos de oro y platino.
El dúo se disolvió en 1990 y aunque desde entonces cada uno de sus integrantes siguió recorriendo la senda de la canción popular de manera individual, permaneció vivo en la memoria colectiva de todos los uruguayos como un punto referencial.
Más que un conjunto de canto popular, Los Olimareños se han constituido en un fenómeno social irrepetible.
En la etapa más dura del país, a partir de 1973, Los Olimareños fueron prohibidos, pero sus canciones permanecieron porfiadamente en los labios de la gente, tanto en los centenares de miles de uruguayos que emigraron como en los que se quedaron.
Tras la disolución del dúo, Braulio López había afirmado premonitoriamente lo siguiente: «Nosotros fuimos la primera piedra del canto, junto a otros que surgieron fuimos los primeros que escarbamos para que Uruguay cantara más sus cosas, que las había, pero estaban subterráneas… No creo que Los Olimareños se terminen aunque hayamos dejado de cantar, porque la gente los recogió en su memoria y van a quedar para siempre acá en el Uruguay. Y me atrevo a decir más, en Latinoamérica, porque el nombre Los Olimareños es muy significativo también en otros países».
Por su parte, Pepe Guerra afirmó: «Los Olimareños valen por lo que cantan, por lo que hicieron, por su trayectoria, por el buen gusto para elegir su repertorio y porque las voces se amalgamaban bien. En último caso por un misterio indescifrable. La gente sigue escuchando a Los Olimareños a través de los discos y lo que hay que cuidar es lo que generaron, lo que aportaron a la música popular, lo que significaron».
Lo cierto es que tanto Pepe como Braulio son un pedazo enorme de un modo del ser y estar uruguayos. Con una estética que se ha nutrido considerablemente de los modos y quehaceres del cancionero o mapa de la música popular contemporánea y latinoamericana, Los Olimareños se reconocen por su cuidada arreglística y por ese equipaje de cuño coral que les proporcionó su santo y seña o más concretamente su identidad.
En este nuevo concierto que se concretará en Paysandú se volverá a reeditar la presencia multitudinaria de la gente, el arte intransferible de estos dos cultores de las mejores tradiciones progresistas y, sobre todo, la emoción de escuchar «en vivo» las canciones que le marcaron el camino a varias generaciones de uruguayos con una forma de andar y de decir. Con la inconfundible manera de decir y de pararse en la vida de Los Olimareños.
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