"El papá de Giovanna": conflictos familiares en tiempo de dictadura
Esa inexorabilidad de dimensión determinista, condiciona la vida de las personas, que casi siempre actúan compelidas por la emergencia de las causalidades emergentes.
En ese contexto, la guerra estigmatiza a quienes la padecen, modificando radicalmente sus pautas de convivencia, sus sentimientos y sus más primigenios instintos de conservación.
Como otras experiencias dictatoriales del pasado, el fascismo italiano fue un flagelo de estatura realmente apocalíptica, que devino en una auténtica tragedia colectiva.
Entre la sospecha y la represión del aparato estatal afloró, frecuentemente, la delación como estrategia de «adaptación» contingente o de mera supervivencia.
Esa pérdida de referencias morales y éticas tan frecuente en coyunturas complejas, transformó, a menudo, a muchas víctimas en victimarios y a cretinos útiles en abominables traidores.
En el cine, por ejemplo, uno de los delatores más paradigmáticos fue el personaje magistralmente interpretado por el francés Jean Louis Trintignant en «El conformista», el excepcional filme del maestro Bernardo Bertolucci.
En «El papá de Giovanna», el talentoso realizador italiano Pupi Avati construye un friso existencialista de fuerte impacto dramático, que está ambientado en 1938, en la Bolonia de tiempos del fascismo.
Obviamente, este no es un filme de sesgo histórico, sino la peripecia de una familia agobiada por peripecias traumáticas que trascienden a las meras coordenadas temporales y espaciales.
La protagonista del relato es una adolescente emocionalmente inestable que vive junto a sus padres, quienes tienen actitudes radicalmente diferentes respecto a su hija.
Mientras el padre es un maestro sobreprotector y hace lo imposible por contemplar a la joven, la madre asume una postura bastante distante, de rechazo y escasamente comprometida con esta problemática cotidiana que naturalmente le compete.
El trastornado comportamiento de la joven Giovanna deviene en una tragedia fortuita y no deseada, impactando fuertemente en el ya muy frágil equilibrio de la atribulada familia.
Si antes de este traumático acontecimiento, la felicidad de esa trilogía familiar era una auténtica quimera, ahora todo se torna aún más complejo.
La patológica simbiosis entre padre e hija genera una suerte de efecto insular, que termina disociando y virtualmente marginando a la madre y esposa de la escenografía familiar.
Aunque esa relación cuasi edípica constituye ahora la materia prima primordial del relato, el contexto histórico comienza a aflorar inexorablemente.
En lo sucesivo, la situación política de Italia pautada por el acercamiento de Benito Mussolini al autoritarismo nazi y la guerra asume el protagonismo de la narración, minimizando, en buena medida, el núcleo central de la historia.
Obviamente, el devenir de los acontecimientos radicaliza aún más las actitudes y conductas de los personajes, en un paisaje ambiental pautado por el autoritarismo y sus dramáticas consecuencias.
Como es habitual en el cine europeo, Pupi Avati pone particular énfasis en la descripción y en el examen de la psicología de sus personajes y sus contradictorias reacciones ante situaciones límite.
El filme corrobora hasta qué punto los grandes acontecimientos históricos gravitan en las actitudes de las personas comunes y agudizan aún más sus problemáticas cotidianas.
Aunque no sea totalmente explícito, el libreto extrapola los conflictos de esta familia agobiada por la infelicidad y el desgarrador drama que comienza a instalarse en un país que afronta una pesadilla.
Más allá de esta historia mínima de personajes irredentos, las claves son la inseguridad y el miedo que comienza a apropiarse de una sociedad, las actitudes ambiguas y hasta las prácticas de complicidad con el autoritarismo.
Uno de los mayores logros del filme, que debe atribuirse necesariamente a la reconocida peripecia y oficio de Avati, es la dirección actoral. En tal sentido, se destaca nítidamente la interpretación de Silvio Orlando, quien encarna al padre de la traumatizada joven.
«El papá de Giovanna» que obtuvo varios galardones en el Festival de Venecia es un drama que impacta y conmueve, y una minuciosa radiografía de la habitual fragilidad de las conductas humanas en tiempos de dictadura.
El papá de Giovanna. Italia 2008. Dirección y libreto: Pupi Avati. Fotografía: Pascuale Rachini. Reparto. Silvio Orlando, Francesca Neri, Ezio Greggio, Alba Rohnwacher, Serena Grandi y Manuela Morabito.
Compartí tu opinión con toda la comunidad