Escrito por: Hugo Acevedo |

En “Gozos y sombras del gobierno progresista”, veinticinco personalidades que integran o integraron la primera administración de izquierda de la historia del país, reflexionan en torno a los logros y las asignaturas pendientes para el futuro.
La obra reúne veintitrés aportes de calificados especialistas, que indagan en temas tan cruciales como la economía, la educación, la salud, la previsión social, la inclusión, la seguridad ciudadana, la política energética y las relaciones exteriores, entre otros tópicos dominantes e insoslayables de la agenda pública.
El libro constituye un insumo indispensable para la valoración e interpretación del presente, cuando el Frente Amplio se apresta a afrontar la segunda vuelta electoral del domingo 29 con una clara ventaja en la intención de voto, en un escenario enlodado por las deleznables prácticas de una derecha desesperada por recuperar el terreno perdido.
Los recientes acontecimientos, que devolvieron al centro de la escena pública a Jorge Batlle autor intelectual y material de la debacle financiera de 2002 y sus graves consecuencias sociales constituyen parte de un operativo reaccionario destinado a manipular a la opinión pública y obtener dividendos políticos.
En este trabajo de más de cuatrocientas páginas, cuya coordinación y compilación estuvo a cargo del periodista Roberto Elissalde, se alude inicialmente a los grandes desafíos del flamante gobierno encabezado por Tabaré Vázquez en un contexto de extrema complejidad, tras más de un siglo de hegemonía de los partidos tradicionales.
Obviamente, la mayor dificultad fue la selección de los cuadros políticos y técnicos para iniciar el crucial período transformador, en un país agobiado por la crisis económica, la pobreza, el desempleo, la exclusión, la angustia y la desesperanza.
Otra de las claves fue comenzar a desmontar la arquitectura de clientelismo y amiguismo erigida por la derecha sin cometer injusticias y tomar el control del aparato estatal.
Los cuatro primeros trabajos están a cargo del ministro de Economía y Finanzas, Alvaro García, quien elaboró sus aportes conjuntamente con la Asesoría Macroeconómica y Financiera, la Unidad de Presupuesto y la Unidad de Gestión de Deuda.
Estos esclarecedores trabajos, que están ilustrados por abundantes cuadros y gráficos representativos, explican detalladamente los avances logrados en materia económica y social durante el quinquenio 2005-2009.
Obviamente, los documentados aportes contienen explícitas e indispensables referencias a la situación heredada del devastador gobierno anterior, marcada por las tensiones, las incertidumbres, las dificultades y las dramáticas vulnerabilidades estructurales.
Mediante un lenguaje accesible al lector medianamente informado, el autor refiere a la precariedad de las deterioradas arcas públicas y a las obligaciones inmediatas en materia de deuda externa, que ponían al país en una encrucijada.
Naturalmente, esa grave coyuntura condicionaba el accionar del gobierno frenteamplista y la aplicación de su programa de reformas estructurales, reactivación productiva, abatimiento de la alta tasa de desempleo y recuperación salarial.
Con un pródigo despliegue de cifras, el secretario de Estado explica detalladamente las estrategias desarrolladas por el equipo económico encabezado inicialmente por Danilo Astori, que lograron conjurar la crisis e iniciar el sendero del crecimiento, que alcanzó niveles históricos y sustantivamente superiores a los resultados de los países de la región.
Obviamente, este tramo refiere al acertado manejo de las variables macroeconómicas en materia de política fiscal y administración de la deuda pública pero enfatiza particularmente en los programas sociales, acordes al cumplimiento de las metas y compromisos asumidos durante la campaña electoral de 2004.
Los logros más visibles, que toda la población puede percibir, son derivados del proyecto de crecimiento con equidad, con programas de asistencia a la emergencia social, un presupuesto quinquenal que priorizó a la educación, la salud, la seguridad y la infraestructura, una significativa recuperación salarial, niveles récord de exportaciones y altas tasas de consumo interno.
En el quinto capítulo, Enrique Rubio aborda particularmente el funcionamiento de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y el rol protagónico que le otorgó el gobierno progresista, con amplia injerencia y gravitación en cuestiones sociales.
Por supuesto, el artículo incluye reflexiones en torno al primer tramo de la reforma democrática del Estado iniciada durante este quinquenio, con el propósito de transformarlo en una herramienta eficiente y moderna al servicio de la sociedad.
La política energética es el tema seleccionado por el ex ministro Daniel Martínez, quien explica detalladamente todo lo relacionado con la ampliación y modernización del parque de generación y la diversificación de la matriz que, en el futuro, permitirá reducir la dependencia del petróleo.
El actual ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Andrés Berterreche, incursiona también en la arquitectura del Estado, al aludir concretamente a la política forestal.
Al respecto, revela que cuando asumió la actual administración, se encontró con un escenario sorprendente y difícil de digerir: el Estado estaba subsidiando a las empresas propietarias de bosques destinados a la explotación de dicha industria.
Obviamente, el gobierno de Tabaré Vázquez desmontó esos mecanismos de regalía al sector privado, sin afectar los intereses económicos estratégicos del país.
Mientras el director nacional de Vivienda, Gonzalo Altamirano, desarrolla la política habitacional con el resucitado Banco Hipotecario como protagonista, Eduardo de León sugiere catorce medidas “para recuperar la educación del pueblo”.
Aunque el autor valora el alto presupuesto destinado por el FA a la enseñanza y los novedosos programas de atención dirigidos a los sectores socialmente más vulnerables, propone diversas herramientas para mejorar la calidad académica y detener la dramática sangría de la matrícula estudiantil.
En tanto, el presidente del LATU, Miguel Brechner, aporta su visión particular sobre el sistema educativo, aludiendo al exitoso Plan Ceibal, que situó a nuestro país a nivel mundial a la vanguardia en materia de inclusión informática.
El libro contiene cruciales aportes acerca de la reforma de la salud, a cargo de Miguel Fernández Galeano y Daniel Olesker, Julio Bango, quien desarrolla las políticas de atención a la emergencia social, Gabriel Lagomarsino, que se refiere al sensible tema de la seguridad social y Belela Herrera y Constanza Moreira, quienes aluden al cambio de paradigmas en materia de relaciones exteriores e inserción internacional.
Obviamente, el tema de la profundización de la democracia mediante la legitimación, recuperación y profundización de derechos sociales, sindicales y de género también está presente en este minucioso balance de gestión.
Este documentando trabajo constituye un elocuente testimonio de los significativos avances alcanzados por el gobierno frenteamplista en casi todos los temas de la agenda pública nacional, que coadyuvaron a mejorar en forma determinante la calidad de vida de la gran mayoría de la población.
“Gozos y sombras del gobierno progresista” es un plausible ejercicio de reflexión colectiva hacia dentro y fuera de la izquierda, que -cuando es menester no desestima la crítica de naturaleza constructiva, con el propósito de proyectar los grandes desafíos transformadores que se avecinan.
(Editorial Dedos)
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