El imperativo ético de construir un modelo más justo y solidario
En «Hablan los hechos II», el embajador de la República Bolivariana de Venezuela acreditado en nuestro país, Franklin González, recopila cincuenta y seis artículos de opinión publicados en LA REPUBLICA, entre el 27 de abril de 2008 y el 5 de junio de este año.
Como se sabe, la gestión del representante diplomático coincide con un fecundo período de fuerte estrechamiento de las relaciones entre ambos países, pautado por afinidades históricas y los ideales comunes inspirados por los próceres americanos José Artigas y Simón Bolívar.
Los artículos de Franklin González, que disfrutan semanalmente nuestros lectores, constituyen cruciales aportes a la reflexión colectiva, que revelan su lúcida y madura visión de la realidad latinoamericana, que comenzó a mutar a partir de la instalación de gobiernos progresistas y la oportuna toma de conciencia de los pueblos de la recurrentemente balcanizada región.
Este libro, que es naturalmente una continuación de «Hablan los hechos», publicado en junio del año pasado, está estructurado en base a cinco capítulos que abordan diversos temas inherentes a las realidades venezolana y americana, que son obviamente indisociables.
La obra, cuyo prólogo está a cargo del ex ministro de Relaciones Exteriores y senador frenteamplista Reinaldo Gargano, demuele muchas mentiras y calumnias proclamadas por el poder hegemónico y sus aliados, que han sido fuertemente impactados por el proyecto transformador de la Venezuela de Hugo Chávez.
El capítulo inicial intitulado precisamente «Venezuela», recopila aportes y miradas que visualizan distintos ángulos de la revolución bolivariana contemporánea y sus intrínsecos vínculos históricos con el pasado de la hermana nación.
Precisamente, el texto inicial que se retrotrae en el tiempo al 10 de abril de 1810 refiere concretamente a acontecimientos cruciales del prolongado parto independentista.
El autor corrobora su indudable solvencia para el abordaje de los temas históricos, aportando información debidamente contextualizada y sensibilidad para analizarla.
En la columna siguiente, Franklin González pone bajo la lupa uno de los tópicos más desafiantes e inquietantes de nuestro tiempo: la crisis alimentaria y sus graves consecuencias.
Partiendo de la tesis de que esta problemática impacta con mayor rigor a los sectores más vulnerables de la sociedad, el diplomático la liga al riesgo de colapso ambiental y al cambio climático, devenidos de un modelo de desenfrenada acumulación capitalista que ya no es sustentable.
Obviamente, no soslaya las medidas adoptadas por el gobierno venezolano para garantizar una adecuada alimentación de la población con un criterio de justicia social, particularmente de los estratos más humildes.
En «Deseos y realidad», el tema seleccionado es la gestión del gobierno de Venezuela, que exhibe altos índices de aprobación, por sus espectaculares logros en materia de desarrollo, educación, empleo y la nacionalización de áreas estratégicas de la economía, pese a la inmoral campaña de mentiras emprendida por el aparato mediático de la oligarquía y sus aliados.
A continuación, Franklin Rodríguez reflexiona sobre el sentido de ser bolivariano, ligando naturalmente este pensamiento libertario y emancipador a la construcción del socialismo del siglo XXI.
En una columna publicada el 27 de junio de 2008, el autor retoma el tema de la solidaridad internacional practicada por el presidente Hugo Chávez y su proyección a nivel continental.
Obviamente, en este aporte demuele los falaces argumentos de los detractores del gobierno de su país, que son mercenarios profesionales financiados por el capital transnacional y el imperialismo.
El artículo refiere también al comienzo de la emancipación económica de Venezuela, mediante el incremento de sus reservas internacionales y la cancelación de adeudos con los organismos multilaterales de crédito, que supone una plausible recuperación de soberanía.
El diplomático analiza el concepto de nuevo socialismo a partir de una definición ideológica, apabullando a los mandaderos del discurso hegemónico con elocuentes referencias e indicadores, que dan cuenta de la profundización de la democracia, la justicia social y la mejora en la calidad de vida de los venezolanos.
Su periplo de análisis transita también el amanecer de las telecomunicaciones que significa el satélite Venesat 1, que beneficia también a otros hermanos latinoamericanos, incluyendo a nuestro Uruguay.
El autor coteja los indicadores de desarrollo humano que exhibe Venezuela con los informes internacionales, que están alineados con las metas de la denominada Cumbre del Milenio, en materia de abatimiento de la pobreza, redistribución de la riqueza, cobertura educativa y de salud, equidad de género, protección del medioambiente y masivo acceso a la tecnología.
En varias notas de análisis contenidas en este libro, hay explícitas referencias a la sólida democracia venezolana, construida sobre el consenso emanado de numerosas consultas populares avaladas por calificados observadores internacionales, que corroboran la falsedad de las campañas mediáticas del poder hegemónico.
En un artículo publicado el 29 de marzo de este año intitulado «El ser humano por encima de todo», el diplomático informa acerca de la batería de medidas aprobada por el presidente Hugo Chávez, para enfrentar las consecuencias indirectas del estrepitoso derrumbe del capitalismo global.
Uno de los aportes más significativos refiere al Plan Revolucionario de Lectura aplicado en Venezuela, que coadyuva, no sólo a cultivar el intelecto de la población, sino también a combatir la mercantilización de los mensajes y a mejorar los grados de conciencia colectiva.
En el capítulo II, el autor aborda una amplia gama de temas inherentes a la integración regional, refiriéndose a mecanismos de solidaria cooperación continental como el ALBA y la Unasur y al comienzo de la independencia financiera que supone la fundación del Banco del Sur.
Los dos siguientes capítulos incluyen conceptuosas reflexiones en torno a Simón Bolívar, Andrés Bello y nuestro José Artigas, tres figuras emblemáticas del fermental sueño emancipador del continente americano.
Las referencias a Uruguay están presentes en el capítulo IV, que aborda diversos aspectos de la cooperación entre ambos países y los proyectos de desarrollo que han contado con la invalorable ayuda de la hermana Venezuela.
Las misceláneas incluidas en el último capítulo de esta selección, refieren, entre otros personajes, al recientemente desaparecido poeta Mario Benedetti, al depuesto presidente socialista chileno Salvador Allende, al heroico guerrillero Ernesto «Che» Guevara e incluso a «Las venas abiertas de América Latina», obra referente de Eduardo Galeano que denuncia los atropellos del capital trasnacional y del imperialismo liberticida.
Como su antecesora, esta obra atesora las definiciones de un lúcido analista del presente venezolano y latinoamericano, que alimenta el debate en torno a las cruciales transformaciones que se han venido registrando en el continente.
«Hablan los hechos II» es una compilación de textos de sesgo reflexivo, que aborda no sólo la realidad de la Venezuela bolivariana, sino también el renovado desafío de otras naciones hermanas de profundizar la democracia, la justicia social y la construcción del postergado sueño compartido de la patria grande.
(Editorial Cruz del Sur)
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