Novedades de la semana

Magistral pintura uruguaya

Quizá en un futuro no muy lejano, las autoridades culturales de Uruguay reconozcan el valor extraordinario de la pintura nacional.

No en declaraciones o discursos, sino en acto. El acto rotundo, decisivo, impostergable de no permitir que obras fundamentales de maestros locales tengan otro destino que el de enriquecer la colección de los museos uruguayos. De impedir, con los recursos apropiados de un generoso presupuesto de adquisiciones, que cuadros de excepcional jerarquía pasen a manos de particulares dentro o fuera del país. No entender, aquí y ahora, que la pinacoteca principal del país, además de la imperiosa remodelación edilicia, de frágil e inquietante estructura, que pone en peligro la existencia misma del acervo, contiene la memoria visual histórica de incalculable valor. Cada vez que se difunde un incendio en un museo o galería en el exterior (los cercanos, Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro, la colección de Hélio Oitica en la misma ciudad hace pocas semanas, el terrible del Sodre) buena parte de los uruguayos tiemblan ante la posibilidad de un hecho similar en cualquier museo de la ciudad, por la precariedad de sus instalaciones. Que no se tenga clara e inmediata conciencia de esta situación, es de una imperdonable frivolidad.

 

Dos subastas memorables

Como imperdonable sería dejar pasar, en la semana que se inicia, obras magistrales que se exhiben en las casas de subasta. La sala de Castells & Castells es impactante, con obras que remiten al período áureo de la historia, el planismo: El ceibo, óleo de 146 x 184 cm, de Humberto Causa (1890-1924); Glicinas y Camino en las sierras de Dolcey Schenone Puig (1896-1952); Vista del Prado, 1948, de Alberto Dura (1888-1971); Desde la terraza, 1928, de César A. Pesce Castro (1890-1977); Tordillo y enramada, 1922, de Melchor Méndez Magariños (1895-1945); Perales en flor, de Milo Beretta (1875-1935); Luna y azotea, 1935, de José Cuneo (1887-1977), son obras de una magnitud expresiva que dejan sin aliento. Pocas veces se reunieron, al acaso de la oferta, obras de tanto brío creador.

No son las únicas. La irreverencia de Pedro Figari, entre otros valiosos cartones del artista, Rigoletto, el canilla, de Barradas, Venecia de Manuel Rosé, el extraño Acantilados en Dover de Carlos María de Santiago, Bodegón, 1957, de Vicente Martín, Barra de Santa Lucía, de Petrona Viera, Dama con rosas rojas, 1911, de Carlos Alberto Castellanos, piezas únicas que definen un estilo, una época. Pero también están los de arzadun, los pavlotzky, los gamarra, los Ernesto Laroche, que hacen olvidar la pobreza actual que se exhibe en el MNAV.

Bavastro compite con honor. Vicente Martín, en una figura próxima al expresionismo alemán de la primera hora, con violentos rojos, azules y verdes enmarcados en gruesos trazos negros, grabados de Antonio Frasconi, un dibujo de 1950 de Luis Camnitzer, una Naturaleza muerta, 1961, de José Echave, varias obras de Nelson Ramos, Espínola Gómez y Antonio Llorens, poco conocidas, un excelente óleo sobre fibra, fechado en 1948, de José Pedro Costigliolo, composiciones de Luis Arbondo, Figura femenina y paisaje, 1911, de Carlos A. Castellanos, similar al presentado en Castells & Castells, piezas en vidrio de Agueda Dicancro y de cerámica de Silveira-Abbondanza, escultura en madera de Salustiano Pinto, conforman otro núcleo de alto voltaje, de enorme gratificación. En ambas, la pintura uruguaya en todo su esplendor.

 

Otro Arte

Presentación del libro Otro arte en Uruguay, de Pablo Thiago Rocca, el jueves a las 19.30 en el Espacio MEC (o ¿Plataforma?), San José 1116. Se trata de una ambiciosa y seria investigación, por todo el país, de Rocca, montevideano del 65, crítico de arte y poeta, descubriendo e inventariando artistas marginales, extraños o singulares, analizando la producción de cerca de un medio centenar, en una lista que, sin duda, puede suscitar discrepancias tanto por los incluidos como por los excluidos. El libro de 215 páginas y numerosas ilustraciones, tiene excelencias de texto y presentación gráfica. Resultó ganador en la categoría Investigación de los Fondos Concursables para la Cultura 2008 del Ministerio de Educación y Cultura.

Antes, el martes, a las 19.30, Rocca dialogará con Eduardo Roland, en el Centro Cultural de España, sobre Poéticas de vanguardia desde las artes visuales, en ocasión de la antológica de Ernesto Cristiani que se realiza en esa institución de la calle Rincón 629.

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