Novedades de la semana

Entre historietas y subastas

La inminencia de las elecciones nacionales no desanima el ritmo de las inauguraciones.

Hoy, lunes, convergen distanciadas en la hora y el lugar, dos propuestas. En la Fundación Manuel Espínola Gómez (ver nota en la página anterior) a las 13.00, y a las 19.30 el Centro Cultural Dodecá con Red de miradas, fotografías de Juan Angel Urruzola, presentadas por Tatiana Oroño.

 

Vuelven las historietas

En los viejos tiempos, los niños disfrutaban de las historietas o tiras cómicas. Las influencias francesa y anglosajona impusieron otros nombres, la bande dessinée y, más difundido aún, el cómic. Desde Japón, se incorporó y adoptó la designación manga.

Surgida a fines del siglo XIX, la historieta estuvo siempre vinculada a la prensa diaria y a la comunicación masiva, de ascendente aceptación en el siglo siguiente entre niños y adolescentes que devoraban las revistas Tit Bits, con portadas del genial uruguayo Alberto Breccia, y El Tony. A mitad del siglo pasado, el lenguaje y el diseño gráfico se fueron modificando y su influencia se proyectó en los grandes movimientos pictóricos como el Pop Art y artistas famosos (Andy Warhol, Roy Lichtenstein) pasando a integrarse a las industrias culturales y a la mercantilización para adultos.

Los superhéroes permanecieron imbatibles a pesar de los cambios en el formato y los temas, generando nuevas tendencias al incorporar inquietudes políticas y literarias, así como la aparición de notables talentos que abrieron nuevos caminos ajenos al sistema establecido por las editoras. En la actualidad, el cómic ya tiene su propio espacio en ferias y salones internacionales. En España se multiplicaron los encuentros regionales (Barcelona, La Coruña y Avilés), además de la creación del Premio Nacional del Cómic.

Curada por Jorge Diez, la muestra ¡Viaje con nosotros! Cómic e ilustración de España, a inaugurarse mañana martes a las 19.00, en el Centro Cultural de España, está centrada en la producción surgida en los años ochenta y que alcanzó su madurez expresiva dos décadas más tarde. Está integrada por obras de Gallardo, Keko, Mauro Entrialgo, Max, Micharmut y Miguelanxo Prado, seis autores personalísimos y que desde distintos puntos geográficos (Barcelona, Madrid, País Vasco, Baleares, Valencia y Galicia) dibujan con trazo propio diversidad de temas (el amor, la muerte, la aventura, la cultura). El miércoles, a las 18.00, también en el CCE, se efectuará una mesa redonda integrada por Miguel Gallardo, historietista catalán nacido en 1955, el curador Jorge Diez y Marcelo Sánchez, de Montevideo Cómics.

 

Arte nacional en subasta

Ya pueden visitarse, entre las 09.00 y las 18.00, las obras que Castells & Castells, Galicia 1069, subastará el miércoles 28 de octubre. En el bien impreso catálogo, con numerosas y buenas ilustraciones, se destacan por infrecuentes, pinturas de Agustín Ezcurra, César Pesce Castro, Melchor Méndez Magariños, Dolcey Schenone Puig, Alberto Dura, Humberto Causa, Manuel Rosé y Alfredo Sollazo, todas vinculadas al planismo de fulgurante cromatismo.

Las excelencias se reparten entre Carlos F. Sáez (dibujos), Figari, Barradas, José Cúneo, Petrona Viera, Carmelo de Arzadun, Milo Beretta, Zoma Baitler y José Gamarra, nombres no siempre visibles en los museos nacionales, con obras poco conocidas. Recomendar la visita, resulta una obviedad.

 

Oiticica, un legado perdido

Como sucedió con el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro, hace varias décadas, donde se consumieron las pinturas murales de Torres García, un incendio, en la misma ciudad, arrasó con cerca de dos mil obras de Hélio Oiticica (1937-80), el artista brasileño más original de la segunda mitad del siglo XX, de relieve internacional. El fuego consumió totalmente una sala donde se guardaban pinturas y esculturas que integraban la denominada «reserva técnica» del artista, es decir, obras que no pertenecían a coleccionistas y museos. Una parte de ellas fueron exhibidas en la Modern Tate de Londres y estaban en custodia en la residencia del arquitecto César Oiticica, hermano del pintor. Artista revolucionario e innovador, Oiticica fue cofundador del movimiento neoconcreto, con Amílcar de Castro, Lygia Clark y Franz Weissmann, en 1953, para luego inventar, en la radicalización del concretismo, sus obras mayores y célebres: el Parangolés, los Penetrables y Tropicália.

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