Reencuentro: Por siempre Los Olimareños
Uno escucha esas voces y su particular empaste, su personalísimo modo de ensamblarse una con la otra, y ambas con las melodías, para reconocer de inmediato al dúo mayor de la música popular uruguaya y a uno de los proyectos cancionísticos de mayor solvencia y repercusión en América Latina.
Los Olimareños habían anunciado que regresaban al escenario para saldar una deuda contraída con la gente y lo cierto es que la saldaron con creces. Desde la tarde en el entorno del Estadio Centenario se vivía ese clima festivo y al mismo tiempo de cierto nerviosismo que suele caracterizar a las horas previas a un gran acontecimiento. En improvisados puestos de venta, banderas uruguayas y frenteamplistas eran ofrecidas a quienes se disponían a ingresar al coliseo deportivo. No sería la emoción de once contra once y pelota al medio, sería la emoción del reencuentro. Del reencuentro con dos artistas cuyas personalidades trascienden el mismo arte, con dos seres humanos que han acompañado con sus voces y también con sus actitudes el devenir de la sociedad uruguaya de los últimos cuarenta años. También el reencuentro entre sí de simples ciudadanos de a pie, esos que han sostenido a Los Olima en la consideración popular, esos que con una sonrisa a flor de labios buscaban reconocer caras y gestos entre la multitud, buscaban reencontrarse con sus pares, con sus semejantes. Aquello organizado por Belgrano Producciones fue una fiesta. Dos noches en las que más de cincuenta mil personas asistieron a lo que se vislumbraba como un hecho histórico. Y así lo fue. Por lo tanto, no sorprende ahora la expectativa generada por el lanzamiento de este registro sonoro en el que Los Olimareños dan su jaque mate a la música popular uruguaya. Qué gusto ha sido volver a verlos cantando juntos sobre un escenario. Qué gusto que hayan sido rodeados del afecto de miles de orientales, que gusto será ahora escucharlos a través del disco.
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