Pequeño gran libro
Georg Simmel (1858-1918) fue un filósofo y sociólogo alemán que, marginado de los círculos académicos, mantuvo una comunicación con el público en sus numerosas conferencias, con amplia asistencia internacional por el encanto de su personalidad y los temas de actualidad que trataba. Sus publicaciones fueron reveladoras de una sensibilidad estética nada común entre sus pares. Aparte de sus ensayos específicos, dejó artículos memorables sobre la moda y la pertenencia de géneros y una intensa monografía sobre Rembrandt. Viajero por Italia, como su admirado compatriota Goethe, al que siguió en Viajes italianos, se detuvo en tres ciudades, Roma, Florencia y Venecia, en la contemplación estética de cada una de esa trilogía, desentrañando los caracteres de la arquitectura, urbanismo y la relación con el paisaje. Transmite la fuerza unificadora de Roma, el impacto que le produjo Florencia «tan intenso como una obra de arte» y la escenografía de Venecia, ciudad artificiosa con sus palacios preciosistas que enmascaran los caracteres individuales de sus habitantes y cuya esencia consiste «en la sustitución de la apariencia por el ser».
Posiblemente, estos breves ensayos, Roma, Florencia, Venecia (Editorial Gedisa, Barcelona, 2007), escritos entre 1898 y 1907, a un siglo de distancia y los implacables cambios sociales, urbanísticos y el masivo turismo depredador, acepten una interpretación diferente pero la agudeza y originalidad de su refinada mirada, la atrapante escritura de Simmel, los hacen de lectura imprescindible. Un prólogo de Natalia Cantó Milà y un «posfacio» de Esteban Vernik, director de la serie de elegante diagramación Dimensión Clásica, más extensos que los del propio Simmel, son comentarios inteligentes de profundidad conceptual. (Distribuye Océano).
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