EL PODER DE DECISION

La política es, según algunas definiciones bastante reduccionistas y hasta complacientes con el recurrente discurso sistémico y conservador, el mero arte de gobernar.

Sin embargo, esta actividad trasciende a las arbitrarias fronteras de la administración del Estado y la toma de decisiones, en tanto siempre comporta un insoslayable compromiso con la búsqueda de la pública felicidad.

Obviamente, no todos los actores políticos comprenden cabalmente que son realmente los depositarios de la confianza de sus electores y los representantes de los intereses colectivos.

Más allá de controversias, marchas y contramarchas, esta campaña electoral confirma ­con meridiana claridad­ la existencia de dos antagónicos proyectos de país.

Al igual que hace cinco años, los uruguayos nos vemos confrontados a la emergencia de decidir entre la profundización de los cambios o el retroceso a un pasado de crisis, fracasos, frustraciones y desencantos.

Esas dos visiones están fuertemente marcadas por las conductas de los dirigentes de ambos bloques, uno de los cuales representa a los intereses de la mayoritaria clase trabajadora y el otro a los privilegios de la oligarquía vernácula.

La clave es interpretar el ejercicio político como una mera delegación de funciones y hasta de renuncia de la soberanía popular o, de lo contrario, como un proceso activo y dinámico de participación ciudadana en la construcción de una sociedad más justa y democrática.

En «Psicología del voto: del individualismo al bien común», el psicólogo Fernando Alonso elabora un novedoso trabajo de análisis, que apunta a escrutar y dilucidar las conductas del colectivo social.

Partiendo de la hipótesis de que la psicología política comporta una nueva estrategia para comprender los fenómenos sociales, el profesional construye una obra tan desafiante como controvertida.

En este libro, el autor aduce que la voluntad ciudadana está fuertemente condicionada por los procesos psicológicos y hasta es inducida por factores ambientales y coyunturales.

Asumiendo un abordaje psicopolítico del problema, Alonso visualiza el comportamiento de los electores, los procesos de toma de decisiones y la tipología de los votantes, que divide en instintivos, emocionales y racionales.

Asimismo, interpreta las diversas motivaciones individuales y colectivas, las estrategias de captación de adhesiones, los eventuales perfiles de las campañas y las ofertas electorales.

Este libro no es un manual del «perfecto votante» sino un ejercicio de análisis de conductas, que apunta a desentrañar las claves que influyen en la voluntad ciudadana para la emisión del sufragio.

Aunque algunas de las apreciaciones del autor son bastante compartibles, otras, por su formulación conceptual, resultan altamente controvertidas.

En efecto, más allá de meros estudios científicos, resulta temerario afirmar que la mayoría de los ciudadanos están poco informados y actúan por mera intuición.

Si bien puede admitirse que los uruguayos no suelen comulgar con los cambios bruscos y profundos, no siempre optan por el «camino del medio» como lo afirma el autor.

Alonso reflexiona que «aún estamos muy lejos del voto racional», lo cual poco se compadece con la conducta del electorado uruguayo, que ­en el acierto o en el error- suele tener un fuerte componente de madurez y responsabilidad cívica.

No obstante, «Psicología del voto: del individualismo al bien común» es un aporte a la reflexión y al debate, que aborda la naturaleza intrínseca de la toma de decisiones.

(Editorial Cruz del Sur)

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