Dos maestros revisitados
Una saludable disposición para recuperar artistas nacionales del pasado, lejano y cercano, se instaló en diversos centros culturales montevideanos: Miguel Pallejá y Norberto Berdía (Museo Blanes), Lino Dinetto, Nerses Ounanian, Figari, Barradas y Torres García (Museo Nacional de Artes Visuales), Figari, Petrona Viera y Juan C. Montero Zorrilla (Museo Zorrilla), Oscar García Reino, Andrés Montani, Antonio Pena, Milo Beretta y Carlos Prevosti (MAC), Washington Barcala y Los años 60 (Galería de las Misiones), Eva Díaz Torres (Museo Torres García), Zoma Baitler (Sala Figari) y Juan Storm (Galería MVD). Otras son inminentes (Carlos F. Sáez, Ernesto Cristiani). No obstante el aspecto positivo que significan, esos homenajes y recordatorios, tienen, en la inmensa mayoría, la inequívoca y probablemente inevitable característica de sensación de algo ya transitado por reiteración, de acumulación en capas sucesivas que en lugar de iluminar la creación original, la mediatiza, la convierte en referencia mecánica que se supone consabida.
Cuneo Perinetti, Museo Zorrilla
Con una temporada hasta ahora sin especial atractivo, la Comisión de Amigos del Museo Zorrilla y la Fundación Banco Itaú anuncian la apertura de la exposición Cuneo Perinetti: Figuración y Abstracción para el miércoles a las 19.30. El título de la muestra alude, de manera implícita en los dos apellidos, a la doble personalidad pictórica que asumió el artista. Nacido en Montevideo en 1887, estudió con Carlos María Herrera en el Círculo Fomento de Bellas Artes, en Italia con el escultor Leonardo Bistolfi y el pintor Anton Mucchi y en París frecuentó la Academia Vitti en las clases de Kees van Dongen y Hernan Anglada Camarasa, que marcaron fuertemente su primera época, además de cursos libres en la famosa y concurrida, por gran parte de artistas uruguayos, la Academia de la Grande Chaumière. Entre los desplazamientos al viejo continente, se radicó en Treinta y Tres, inspirándose para sus cuadros en el paisaje nativo y en la década del veinte se plegó al vigoroso movimiento local del planismo, acompañado por Guillermo Laborde, Carmelo de Arzadun, César A. Pesce Castro, entre los más radicales representantes. Posteriormente, a partir de los años treinta, incursionó por las populares series de Ranchos y Lunas que prolongó hasta comienzos del cincuenta, así como los paisajes de Punta del Este, para asumir, con el apellido materno Perinetti, protagonismo dentro de la pintura abstracta. En 1962 reunió en su firma los dos apellidos, Cuneo Perinetti, con nueva orientación estética. Falleció en 1977, Alemania. La exposición, según el comunicado de prensa, recorre diferentes períodos, desde la figuración a la abstracción, con obras procedentes de colecciones privadas. La curadoría pertenece a Alicia Haber.
Hilda López, Galería de las Misiones
Montevideana, nacida en 1922, Hilda López estudió con Manuel Rosé, Guillermo Rodríguez, Vicente Martín y Lino Dinetto, maestros que dejaron su huella en su producción, así como la influencia de las ideas del escultor vasco Jorge de Oteiza en su corta, agitada e intensa estadía en Montevideo. Es en 1960, cuando realiza su primera exposición individual, que su nombre pasa a figurar entre los principales integrantes del informalismo, con despojadas composiciones en blanco y negro, y la invitación a participar en importantes certámenes (Arcobaleno, Premio Di Tella, Bienal de Córdoba, Premio Blanes). En 1964 viaja a Europa, se establece en Portugal, hace exposiciones colectivas en Lisboa e individual, con trabajos hechos con ramitas de árbol entintadas en Valadares, cerca de Oporto, donde permanece varios meses en tensa situación de su existencia.
Regresa a Uruguay y su obra se afirma y comienza un proceso de cambio en sintonía con la convulsiva realidad política del país. Recupera la figuración en diversas series, teñidas de interés social sin plegarse al realismo (Urbanismo, Retratos, Calles y puertos, Los adioses, Los pueblos, Campo, El problema principal es la extrema pobreza, Rostros-rastros-restos). Murió en 1996.
Olga Larnaudie es la curadora de la exposición que enfoca el mejor período de Hilda López, los años sesenta, con pinturas y grafías informalistas. En el catálogo bilingüe, habitual de Galería de las Misiones, aparece debajo del nombre de la artista Arte Otro, una denominación acuñada por el legendario e influyente crítico francés Michel Tapié en un libro publicado en 1952 donde hacía referencia a las nuevas manifestaciones que se produjeron en Francia desde la posguerra, encabezadas por Jean Fautrier, Jean Dubuffet y Georges Mathieu, para luego adoptar el término L´art informel. Hilda López los conoció, sin duda, y el informalismo parece más adecuado para situar su obra de ese período.
Alejandro Cesarco en el CCE
Everness es una instalación fílmica de Alejandro Cesarco (1975, artista, editor y curador uruguayo residente en Nueva York) donde analiza la revisión y entrecruzamiento de la historia pública y privada, asociados al amor, la pérdida de la inocencia y diferentes grados de compromisos afectivo y político. En + Cubo. Centro Cultural de España, el martes a las 19.00.
Compartí tu opinión con toda la comunidad