De líneas paralelas y otras simetrías
La autora nos dice, en su buen dossier de prensa, en un párrafo que podría llamarse el Manifiesto de la Acción Indirecta, que mostrará «…sólo algunos aspectos de la realidad; será el espectador quien arme su historia en base a lo que se sugiere pero no se nombra. Intenta denunciar la ausencia desde la presencia…» Muy ambicioso; sanamente ambicioso.
Pero el espectador no es dramaturgo, y no tiene por qué serlo; y todos estos preámbulos sugerentes, con las opacidades densas pero bien vislumbradas de ambas hermanas, con el misterio menor, pero que se siente significativo de si existen los niños, quedan en preámbulos. Hemos atravesado un pórtico bien diseñado, hasta elegante; pero no parece llevarnos a ninguna parte. El desenlace, con una suerte de cambio de papeles, resulta un fin, pero sobreviene como la firma de la autora luego del punto final; sin culminar una trama previamente anudada. La dirección, de la misma autora, es adecuada y las interpretaciones (Natalia Burgueño y Camila Sanson) naturales y convincentes.
DE REPENTE ASI, DE UN DIA PARA OTRO, de Rosana Ferreira, con Natalia Burgueño y Camila Sanson. Vestuario y Ambientación escénica de Tatiana Ruiz, luces de Pablo Caballero, dirección de Rosana Ferreira. Estreno del 8 de agosto en Arteatro.
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