Programa Esquinas de la Cultura en cien sitios de nuestra capital
Amanecer Dotta, director del departamento de Cultura de la IMM, explicó a LA REPUBLICA que el intento de descentralización que se está desarrollando desde el Programa Esquinas apunta a la futura descentralización integral de los servicios municipales. «Algo nos dice que la tarea no es tan difícil. En un reciente relevamiento hecho bajo la dirección de Pinocho Routin, detectamos quinientos grupos barriales. Allí es donde se asientan la patas de este programa, observó y agregó que, no es un programa para pobres, desplazados y discriminados, sino para artistas populares. Jamás le diremos a lo vecinos qué hacer ni cómo hacer, no sólo porque sería un grosero error de nuestra parte, sino porque el arte vecinal siempre es previo y trasciende a cualquier administración».
Dotta agregó que «no era jactancia hablar de cien lugares formando una red de diversos géneros artísticos, es que estos ya existían y solo se trataba de poner recursos en el desarrollo de estas esquinas, en el transporte de los grupos barriales que empezaron a visitarse unos a otros, en el apoyo, comprando sillas, arrimando elementos de iluminación, consiguiendo o enseñando a coser o a construir vestuarios, de manera que los espectáculos, si buscaban dignidad, esta era la manera de obtenerla. Hoy estamos agregando un nuevo plan sobre el que tenemos cifradas grande esperanzas», anunció el jerarca municipal.
Maestros de arte
Dotta explicó que se le encomendó al maestro Marcel García, «un diseño para desplegar en todo el territorio un grupo de artistas de reconocida trayectoria. No iban a mostrar su obra, sino a recoger lo que los vecinos tenían callado y con evidentes ganas de expresar. Allá fue Roy Berocay a la Federación de la Carne en el Cerro, donde reunió a más de veinte escritores inéditos del barrio y les propuso crear cuentos enmarcados en el paisaje de dicho barrio, sus mundos imaginarios, sus realidades. El libro está casi ya pronto y lo publicará el Departamento de Cultura».
Florencia Martinelli, quien es una bailarina con muchos años de experiencia, está preparando intervenciones urbanas con vecinos formados en la Escuela Esquinera.
Marcelino Duffau, con la Comparsa La Figari, hará la puesta en escena de La isla desierta, de Roberto Artl.
Walter Veneziani prepara Encuentro de Estilos con los vecinos que bailan diversos géneros populares en más de diez centros culturales esquineros.
La desgraciada muerte de Mario Benedetti nos dio el impulso final para un espectáculo que ya teníamos preparado y que abarca poesía, teatro, narrativa y música, cuyo título es «Amigo Mario», y que se estrenará dentro de diez días con el grupo La Casona, de Parque Posadas, bajo la dirección de Héctor Spinelli». Sintetizando, Dotta expresó que «Pitufo Lombardo está montando la murga Manden Fruta, en el Mercado Agrícola, José Galvez con un grupo de teatro comunitario montó «Don José soñaba otra cosa» con más de 130 vecinos del barrio. Por otro lado, Iván Solarich le sale al cruce desde Villa García montando otra obra de teatro comunitario.
Pinocho Routin, en la Esquina Las Heras, ha reunido a cincuenta artistas en escena para realizar un espectáculo basado en el ensamblaje de diferentes disciplinas.
Daniel Tatita Márquez en el lago Parque Rodó convocará a más de doscientos tambores sobre la base de música electrónica. Estamos hablando de vecinos del barrio. Al flaco Zitarrosa le debíamos algo especial: Javier Cabrera junto a cantautores de la Escuela Esquinera genera un repertorio de composiciones de Alfredo interpretadas con el estilo y la personalidad de cada uno de ellos.
Tunda Prada, sus lápices y sus tintas alrededor del Museo Blanes y de su entorno, está armando una revista con historietas, apuntes, bocetos, retrato, caricaturas, etcétera».
Creo, manifestó el jerarca, «que estamos hablando de algo distinto. No hay intermediarios, los artistas y los vecinos, el Departamento de Cultura cumpliendo su gestión, distribuyendo ajustadamente sus recursos».
Teatros barriales
El Florencio Sánchez, del Cerro era el prototipo, pero ahora está La Experimental, de Malvín. «¿Qué tiene de extraordinario un teatro como éste, que siempre está lleno?, se preguntó Dotta. Anoche viernes, en Carlos María Ramírez y Ascasubi se comenzó la remodelación del Teatro Angel Curotto.
Sigue el Teatro Municipal, de ese barrio y el Teatro de los artesanos en la barriada de Peñarol. El rasgo común de estas salas es que todas ellas están situadas por fuera del circuito convencional y en barrios alejados del Centro.
El Departamento de Cultura invierte con cuidado en estos planes debido a la necesidad de abrir en abanico a disciplinas artísticas y sociales como, por ejemplo, el Museo de la Memoria y el Museo de las Migraciones.
Cómo dejar fuera, en el Uruguay de hoy, un plan de integración social. La necesaria ‘juntura’ de la fractura poniendo animadores y gestores especializados en quince asentamientos», afirmó Dotta.
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