Dolor. El espectáculo y la cultura están de duelo

Falleció la actriz Imilce Viñas

De la comedia se recuerda el personaje, popular y dicharachero, de “Coquita”; pero a medida que avanzaba en arte y experiencia alcanzó los papeles dramáticos y luego la dirección de escena de espectáculos de especial calidad.

Cuando la dictadura militar debió exiliarse con su marido, el también actor Pepe Vázquez, primero en Costa Rica entre 1977 y 1983 y luego en México, donde se vinculó con El Galpón, también en el destierro. A su regreso, con el retorno de la democracia, ganó un Florencio por “Cuatro para Chejov” en 1985, galardón que revalidaría en 1992 como mejor actriz de reparto por su actuación en “Perdidos en Yonkers” de Neil Simon, con la dirección de David Hammond. De su paso por El Galpón provino su estreno, en la sala que hoy se llama César Campodónico, como la directora y protagonista de la comedia musical “Hello, Dolly!”, de Jerry Herman y Michael Stewart, sobre “La casamentera” de Thornton Wilder.

Como actriz comenzó su carrera con “Así es, si os parece” de Pirandello, en 1957; luego interpretó “Raíces” de Arnold Wesker, “Esperando la carroza” de Jacobo Langsner y “Liolá” de Luigi Pirandello en 1962, “El alma buena de Sechuan” de Brecht y “La visita de la vieja dama” de Dürrenmatt en 1963, “La Celestina” de Fernando de Rojas en 1966, “Sueño de una noche de verano”, de William Shakespeare en 1972, “La importancia de llamarse Ernesto” de Oscar Wilde en 1976, “El círculo de tiza caucasiano” de Bertolt Brecht en 1986, “Tartufo” de Molière en 1987, “Pareja abierta” de Darío Fo y Franca Rame en 1989, “Compañía”, de Eduardo Rovner en 1996, “El té de los jueves” de Loleh Bellon en 1998, “Tengamos el sexo en paz”, de Darío Fo en 2002. Su genio para lo cómico la hizo imprescindible para los programas de humor, tanto los episodios televisivos como las comedias ligeras de Tulipano y Denevi, pero la culminación de su carrera estaría en obras de corte clásico y como directora.

Como tal obtuvo un reciente reconocimiento público con “El suicidado” del ruso Nicolai Erdman, que valió a esta página el siguiente comentario: “… todo está bien. Imilce Viñas ha dirigido un verdadero ejército de competentes actores, y es reconfortante ver una comedia donde hay gente por todos lados. Imilce ha trabajado con claridad y expresividad…”

Antes había dirigido nada menos que “El tío Vania” de Chejov en el año 2001, “Un marido ideal” de Oscar Wilde, en el 2003, “Doce hombres en pugna” de Reginald Rose en el 2005, que fue uno de sus mayores éxitos, y “La escuela del escándalo” de Richard B. Sheridan (2007), que comentamos así: “Debemos agradecer a Imilce Viñas la reposición en nuestras tablas de “La escuela del escándalo”… La comedia fluye vivaz, el espectáculo es divertido, no hay lugar para el tedio. La tarea de poner en escena una pieza con diecinueve personajes en un escenario mínimo, como el Teatro del Centro, está lograda y debe rendirse tributo a la vitalidad de la dirección, que pudo suprimir por completo los tiempos muertos”.

El actor Pepe Vázquez, su compañero de toda una vida, el teatro El Galpón, la Comedia Nacional y la grey teatral uruguaya en general están de duelo. Sea su recuerdo capaz de perdurar con su misma vitalidad, como lo hacía ella, por encima de los tiempos muertos.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje