Rose. Una obra de Martin Sherman

Estela Medina en el teatro Movie Center

La mujer culmina regenteando un hotel en Miami. La odisea del perseguido que sobrenada y triunfa es por demás conocida, con sus nimias variantes; pero a Rose le ocurren demasiadas cosas para su mínimo carácter.

Nada le falta al autor en materia de anécdotas, y más bien le sobra material para componer una personalidad original: Dios, la religión judía y sus ritos, pero también el ateísmo, las drogas y el sexo. ¡Es demasiado! Tantas peripecias antes diluyen que definen un carácter, y más parecen uno de esos puzzles de mil y una piezas que, pacientemente ensamblados, sólo muestran un paisaje convencional. Rose habla casi continuamente en broma; pero mayormente no tiene ni ingenio, ni chispa, ni interés. El autor la quiere traviesa, pero sólo la muestra irreflexiva; la quiere amante de la vida, pero sólo consigue una dama superficial. De esta moderna y femenina Peer Gynt sólo quedan anécdotas, las peladuras de cebolla, sin acabado ni grandeza; también sin Ibsen. El autor, Martin Sherman, quiere mostrar a través de ella un relámpago de la historia del siglo XX; pero todo, desde Ucrania a Hollywood, desde el genocidio al placer, parece un escenario pintado sobre cartón piedra. Estela Medina tiene un lugar de honor en el teatro uruguayo. En muchos aspectos ha sido la mejor de nuestras actrices. Nadie como ella ha hecho un culto silencioso de la perfección; es única en fraseo y color de la voz, que siempre se reconoce; su lenguaje corporal, aquí reducido a un mínimo por exigencia del libreto, es impecable y revela siempre una destreza física muy difícil de lograr, su porte es airoso, magnífico si se precisa; finalmente, nadie, en el mundo entero, que sepamos, ha dado mejor el verso clásico español, del Romancero a los dramaturgos del siglo de oro. Es ella, está allí en medio de su gran pasión, que es el teatro; la reconocemos y la queremos; pero no puede con un personaje inerte, una muñeca con todas las piezas necesarias para armar a una mujer, a la que todo su arte no puede poner de pie y hacerla vivir ante nosotros.

Es muy posible que «Rose» sea un éxito de público. Se lo deseamos a Estela y a Morgan, que lo merecen. Pero estos éxitos pueden ser victorias a lo Pirro.

ROSE, de Martin Sherman, versión española de Mario Morgan, con Estela Medina. Ambientación sonora de Alfredo Leirós, dirección de Mario Morgan. Estreno del 31 de julio, Teatro Movie Center.

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