George Russell, renovador del jazz
Tal como lo anunció LA REPUBLICA, George Russell falleció en Boston a la edad de 86 años, víctima de complicaciones con el mal de Alzheimer.
Había nacido en Cincinatti, Ohio, el 23 de junio de 1923. Su madre era una enfermera que le inculcó la afición a la música. El pequeño se interesó en la batería, actuó en una banda de la localidad y recibió una beca para trasladarse a New York y estudiar y tocar en la Wilberforce University.
Tenía veinte años cuando se le diagnosticó tuberculosis, lo que motivó una estadía de seis meses en un hospital. Allí se hizo amigo de otro paciente, un músico más cultivado que él, con quien amplió sus conocimientos y empezó a gustar de Stravinsky, Debussy y otros compositores clásicos.
Fue dado de alta en momentos que el bop tomaba las riendas de la evolución del jazz. Tocó en la orquesta de Benny Carter, pero cuando escuchó al notable Max Roach se convenció que la batería no era para él. Desde ese día, Russell -que también tocaba el piano- se dedicó de lleno a la composición y el arreglo.
Así compuso en 1947 para Dizzy Gillespie el tema «Cubana Be, Cubana Bop», que fusionó con buen resultado el jazz con la música afrocubana. También fue parte del grupo de músicos que se reunía en el domicilio de Gil Evans, en el que estaban Miles Davis, Gerry Mulligan y Max Roach, y que terminó gestando la nueva onda que se conocería como «cool jazz».
Una nueva internación en un sanatorio, mucho más prolongada que la anterior, le permitió desarrollar sus renovadoras ideas, que fueron publicadas en 1953 con el título de «Lydian chromatic concept of tonal organization» (Concepto lidiano cromático de la organización tonal). Según el autor, «es una disposición de las fuentes tonales bajo la forma de escalas de sonidos y de intervalos que deben ser combinados por el improvisador. Es un concepto cromático que propone al jazzista el espectro entero de colores disponibles, sin reglas, ni obligaciones, ni prohibiciones».
El disco «The jazz workshop», de 1956, será el primero que pone en práctica las nuevas ideas. Allí Russell dirige una orquesta en la que tocan músicos de la talla de Bill Evans, Art Farmer, Barry Galbraith, Milt Hinton y Paul Motian. Varias composiciones atrajeron la atención sobre su persona («All about Rosie», «Concerto for Billy the Kid», «Chromatic universe») hasta que en 1961 grabó el espléndido «Ezz-thetics», un disco con imaginación vanguardista y las destacadas participaciones de Don Ellis, Dave Baker, Eric Dolphy, Steve Swallow, Joe Hunt y él mismo en piano.
Un tanto desilusionado por la falta de trabajo, Russell se radicó en Suecia y Noruega entre 1963 y 1969. Allí siguió componiendo, enseñando, grabando discos y viajando por Europa al frente de su orquesta, hasta que su amigo Gunther Schuller lo invitó a regresar a Estados Unidos. Se convirtió en uno de los profesores mejor pagos del departamento de jazz de la célebre New England Conservatory y recibió nominaciones al premio Grammy, dos veces el premio Guggenheim y varias condecoraciones en países europeos.
En 1986 formó la International Living Time Orchestra, integrada con músicos estadounidenses y británicos, que realizó giras con espectacular suceso por París, Londres, Glasgow, Milán, Lisboa, Tokio y Helsinki. Cuando abandonó su cargo de profesor en 2004, la opinión unánime era que «sus revolucionarias concepciones en el arte de la composición jazzística ayudaron a músicos, estudiantes y oyentes a expandir la noción de cómo la melodía, la armonía, el ritmo y la estructura podían ser inteligentemente organizados en el jazz».
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