"Entre los muros": el drama de los parias del "paraíso" capitalista
En efecto, los modelos educativos que responden al discurso hegemónico del sistema de acumulación capitalista, son meros mecanismos de amaestramiento y dominación colectiva.
Así sucedió en la década del noventa del siglo pasado en Uruguay y el resto de la región, cuando se aplicaron en forma inconsulta reformas de orientación economicista financiadas por los organismos multilaterales de crédito.
Esa ausencia de consenso devino en un daño irreparable para las nuevas generaciones, que se formaron en un modelo resultadista que desestimó de plano la calidad académica.
Sin embargo, ese criterio de parcelamiento social no se circunscribe meramente a los países periféricos, en tanto también impacta a las minorías del mundo desarrollado.
En «Entre los muros», el talentoso realizador francés Laurent Cantet construye una elocuente radiografía crítica en torno al sistema educativo de su país.
El filme ganó la Palma de Oro del Festival de Cannes 2008 y fue nominada al Oscar a la Mejor Película Extranjera, lo que constituye un justo reconocimiento al inquieto talento del director de «Recursos humanos» y «El paso del tiempo».
Apelando a una estética cuasi documental, Cantet desarrolla su relato íntegramente dentro de un colegio de un barrio deprimido de París, a donde acuden adolescentes franceses pobres y emigrantes africanos, árabes, chinos y caribeños.
La experiencia pedagógica es un paradójico ejemplo de integración de la desintegración, en virtud de que todos los jóvenes que asisten al centro educativo tienen un perfil marginal.
Trabajando simultáneamente con tres cámaras que registran particularmente primeros planos y planos cortos, Cantet construye una historia de tensiones y conflictos recurrentes.
El relato descansa básicamente en la relación entre el profesor Marin (Francois Bégaudeau) que es docente en la vida real y su heterogéneo grupo de estudiantes, que conforman un auténtico mosaico étnico.
Si bien el educador asume una metodología abierta y nada academicista que privilegia la participación estudiantil, advierte prematuramente que su presencia genera rechazos.
En efecto, todos estos adolescentes provienen de hogares deprimidos y de culturas radicalmente diferentes, que repudian abiertamente a un sistema que los segrega y los condena a ser meros engranajes de la cadena de producción.
Como el protagonista es precisamente docente de francés y debe formar a la mayoría de sus discípulos en una lengua para ellos desconocida, los problemas se tornan aún más traumáticos.
Otro tanto sucede en el contacto entre educadores y padres, con quienes no existe la posibilidad real de un intercambio que permita conocer la realidad doméstica de sus hijos.
Deliberadamente, el libreto omite toda referencia a la historia personal de los adolescentes y de los propios docentes, con el propósito de dejar fluir los conflictos en toda su intensidad.
Manipulando sabiamente las emociones de sus personajes, Cantet construye un cuadro humano de elocuente riqueza y expresividad, que denuncia la agobiante situación de los inmigrantes en las sociedades altamente desarrolladas.
En ese contexto, el propio título del filme asume una dimensión explícitamente metafórica, en tanto representa los muros de intolerancia que oprimen a esas comunidades parias condenadas a la exclusión y sin posibilidades de inserción social.
El filme es una visión desencantada del patio trasero de Europa, que contrasta radicalmente con el discurso idílico de un sistema que suele ufanarse de una democracia que dista de ser ejemplar.
Este es un fuerte alegato, que trasciende a la mera crítica al modelo educativo francés. Lo que realmente está en el ojo de la tormenta son las perversas políticas migratorias de las naciones del mundo desarrollado.
La expulsión de la escuela de un estudiante algo díscolo y rebelde, denuncia contundentemente el fracaso del sistema que, cuando pierde el control de la situación, extirpa de plano el problema.
«Entre los muros» es un filme potente y cuestionador, que indaga valientemente en el traumático tema de la fragmentación social, la xenofobia a menudo encubierta y el compulsivo disciplinamiento colectivo funcional a un sistema hegemónico.
Debe verse.
Entre los muros. Francia 2008. Dirección: Laurent Cantet. Guión: Laurent Cantet, Robin Campillo y Francois Bégaudeau. Reparto: Francois Bégaudeau, Nassim Amrabt, Laura Baquela, Franck Keita, Wei Huang, Atouma Dioumassy y Vincent Caire.
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