UNA HISTORIA SECRETA
La memoria colectiva que abreva recurrentemente de la historia, también se edifica sobre el mito y la construcción subjetiva del perpetuo imaginario social.
Aunque muchas de esas fábulas se nutrieron del pasado y se nutren contemporáneamente del presente, otras condensan la mentira de los falsarios o de los mercenarios de la palabra.
La clave es siempre la propiedad del correlato del devenir histórico, territorio recurrentemente disputado entre quienes reivindican la verdad y los voceros del apócrifo discurso oficial.
No en vano, durante este período, se ha asumido la emergencia de revisar la historia reciente con un criterio académico, condición sine qua non para interpretar adecuadamente la coyuntura temporal que vivimos.
Sin embargo, el meollo del debate no está meramente en el presente sino también en la génesis de la tumultuosa peripecia política e institucional de nuestro país.
En «Una historia secreta: ni blancos todos, ni nacionalistas todos», Juan Antonio Pérez Sparano procura desmitificar diversos entretelones de la historia de dicha colectividad partidaria.
El autor de este controvertido libro fue protagonista, desde muy joven, de una rica experiencia de lucha política, al punto de haberse sumado incluso a la guerrilla sandinista nicaragüense.
Cuando apenas era un estudiante liceal, desarrolló una intensa actividad militante, lo que lo expuso a la represión. Incluso, fue secuestrado por efectivos militares en agosto de 1973 e internado en el Batallón de Ingenieros Nº 1, donde padeció confinamiento y duros interrogatorios.
Durante la dictadura, permaneció exiliado en Argentina, España y Nicaragua, donde participó en la revolución sandinista como militante del movimiento Patria Grande y con el aval del por entonces senador Enrique Erro.
Agotada la experiencia populista con amplios sectores del Partido Nacional, que sólo fue fructífera durante el gobierno autoritario, Pérez Sparano emprendió un camino político propio.
En este trabajo de indagación histórica, el escritor acusa al discurso oficial de mantener la verdadera historia en secreto, al afirmar que el Partido Nacional fue fundado por Manuel Oribe en 1836, citando expresamente a la Batalla de Carpintería como hito fundacional.
Con documentación a la vista, el autor afirma y prueba que esta tesis fue refutada por «La democracia» en 1872, que confirma que esa confrontación fue protagonizada por blancos y colorados, cada uno con su respectiva divisa, cuando aún no existía el Partido Nacional.
Pérez Sparano fustiga ácidamente lo que considera una visión subjetiva de un relato histórico que se retrotrae a más de un siglo y medio, descalificando la «mitificación» que equipara al nacionalismo de Patria Grande en el que militaron Artigas y Oribe, con el enfoque de los directores del Partido Nacional.
El investigador afirma que este trabajo se nutre de documentos originales, que corroboran la tesis de los fundadores del Partido Nacional de crear una nueva colectividad de «hombres verdaderamente liberados», de lo que consideraban «las nefastas divisas blanca y colorada».
Pérez Sparano acusa al Partido Nacional de «pronunciar la sentencia de muerte» del histórico Partido Blanco. Paralelamente, reivindica la figura de Lorenzo Carnelli, a quien considera el justiciero de Oribe.
«Una historia secreta: ni blancos todos, ni nacionalistas todos» cuestiona enérgicamente algunas de las visiones más arraigadas en el imaginario colectivo, en un abordaje controvertido y dotado de una profusa base documental.
(Edición de LA REPUBLICA)
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