El inmoral saqueo imperialista y el estigma de la dependencia
En «Patria grande o colonia», el economista uruguayo José Antonio Rocca construye un contundente ensayo, que denuncia, sin eufemismos, la descomunal operación de saqueo consumada por los imperialismos de turno en América Latina.
El autor, que es licenciado en Economía, egresado de la Universidad de la República, dicta actualmente clases de su especialidad en las Facultades de Ciencias Económicas y Humanidades.
Su vasta producción ensayística, en algunos casos en coedición con otros colegas, incluye los siguientes títulos: «La estructura de la industria uruguaya», «¿A quién sirven las privatizaciones?», «Sur, Mercosur y después», «La evolución de la economía uruguaya en la década del 80 y algo más», «El comienzo de una historia: un mundo en transformación», «La economía uruguaya al finalizar un milenio», «Crisis viejas de un nuevo milenio» y «Otro camino económico».
Integrante de la Rediu (Red de Economistas de Izquierda del Uruguay», Rocca se ha erigido en una de las voces más críticas al modelo capitalista, cuyas disfuncionalidades ha denunciado con fuerte acento y rigor académico.
En «Patria grande o colonia», el comprometido especialista centra sus reflexiones en un vasto menú de temas, que discurre entre la indagación histórica y la estructura contemporánea del modelo de acumulación hegemónico.
Aunque el subtítulo de este libro es «La economía uruguaya frente a la crisis global», las referencias a nuestro país jamás están disociadas de la coyuntura histórica de la región y del contexto contemporáneo planetario.
Rocca liga las vicisitudes del presente a la centenaria historia de la dependencia, en un abordaje que procura arrojar luz sobre la génesis de la situación de endémica postración que padece nuestra América Latina.
El autor abreva abundantemente de las referencias del pasado, con el propósito de interpretar las claves de un presente de creciente incertidumbre y pronóstico nada auspicioso.
En ese contexto, intercala su propio análisis con profusas citas de otros autores como Eduardo Galeano quien, en obras de la talla de «Las venas abiertas de América Latina» y «Memorias del fuego», denunció implacablemente el descomunal saqueo de nuestro flagelado continente.
Su visión corrobora que, más allá de contemporáneas aunque superficiales experiencias de cambio, aún perdura en la región la arquitectura de dominación nacida, hace más de cinco siglos, del ominoso vientre de la conquista.
El capitulo inaugural de este libro, sugestivamente intitulado «América rota», evoca la génesis de la humillante sumisión de nuestro expoliado continente.
En ese contexto, el autor se retrotrae a los tiempos de la colonización, cuando las potencias hegemónicas luchaban por la posesión de un tentador botín: un continente virgen e inexplorado, que en sus entrañas atesoraba incalculables riquezas.
Como otros investigadores que le precedieron, Rocca denuncia la sistemática operación de saqueo perpetrada por España, Portugal e Inglaterra, que arrasó con poblaciones y culturas nativas. Tampoco soslaya el papel del poderoso Brasil, que fue recurrentemente funcional a los intereses de las potencias que otrora detentaban el poder.
Desde un ángulo eminentemente económico, el técnico visualiza la escenografía geopolítica de la época, signada como en el presente por la cerril disputa por el control de los mercados, las vías marítimas y los circuitos comerciales.
No obstante, Rocca no se detiene en el mero análisis de las sangrientas aventuras de conquista perpetradas por las añejas coronas europeas que asolaron a la región, bajo el burdo pretexto de la «colonización» y el sofisma pseudo civilizatorio del «encuentro entre culturas».
En ese marco, reflexiona sobre el lento pero firme proceso de construcción de un nuevo modelo imperial nacido en el Norte de nuestra América, destinado a heredar el poder y los privilegios de los antiguos amos del ultramar.
El capítulo siguiente, titulado «Las penas y las vaquitas», resulta también de una indudable contundencia, al denunciar las prácticas de expoliación económica montadas en torno a la producción agraria y ganadera.
La incipiente industrialización de esas materias primas explotadas por los conquistadores y sus socios vernáculos, fueron amasando la materia prima de la construcción de los modelos de acumulación capitalista locales.
El tercer capítulo, titulado «La burguesía inconclusa», posee una intrínseca explicitud, en tanto recrea la historia de la clase dominante y sus serias limitaciones para generar un modelo de desarrollo autónomo y disociado de los grandes centros de poder extranjeros.
Asimismo, reflexiona sobre el cada vez más influyente papel de los Estados Unidos, como nuevo líder mundial del capitalismo y detentador del poderío militar indispensable para proteger sus intereses en otras regiones del orbe.
El capítulo abunda en referencias a experiencias contemporáneas registradas en América Latina, que aluden a ensayos de modelos desarrollistas propios y sustentables.
Sin embargo, en todos los casos, el sueño de la soberanía fue una suerte de quimera, por la conjunción de intereses entre el capital transnacional y las oligarquías locales.
Rocca reflexiona sobre la estructura del esquema de dependencia económica, que se acentuó particularmente en la escenografía bipolar que siguió a la Segunda Guerra Mundial.
La fundación de organismos multilaterales de crédito como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, coadyuvó, en forma determinante, a afirmar la hegemonía del modelo de acumulación capitalista.
El autor analiza las recetas extorsivas impuestas por estos centros de poder económico global a las denominadas naciones periféricas: apertura económica, privatizaciones, programas de ajuste fiscal y desregulación laboral para abaratar el valor del trabajo y aumentar la plusvalía del empresariado salvaje.
El economista reexamina diversos acontecimientos registrados en las cuatro últimas décadas, cuando la ofensiva neoliberal mutó en terrorismo de Estado y luego en humillante dominación bajo el credo de la Escuela de Chicago y el Consenso de Washington.
Las referencias a Uruguay, que jamás están disociadas del contexto regional y planetario, enfatizan el carácter subordinado de los gobiernos conservadores de post-dictadura a las inmorales imposiciones y los catálogos macroeconómicos del capital transnacional.
Sin embargo, su breve abordaje de la experiencia de cambio del Frente Amplio en el gobierno, motiva insoslayables discrepancias que no podemos pasar por alto.
Rocca comete el desaguisado de calificar a la administración progresista de continuista, sin valorar los innegables logros en materia de salario, empleo, salud, educación, políticas sociales y dignificación de la clase trabajadora.
Más allá de lo mucho que queda por hacer y de democráticas discrepancias, el autor debería recordar que el verdadero enemigo es la derecha regresiva que aspira a recuperar el gobierno y perpetuar los privilegios de clase de la burguesía vernácula.
No obstante, «Patria grande o colonia» es un revelador ensayo político y económico, que desnuda la extrema vulnerabilidad de un continente recurrentemente ultrajado por el imperialismo y sus socios locales apátridas, el cual requiere consensuar un proyecto de unidad capaz de parir la segunda y definitiva independencia.
(Letra Eñe Ediciones)
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