FUERON OTORGADOS LOS PREMIOS DE DIVERCINE 2009
En el evento, que se desarrolló entre el 29 de junio y el 12 de julio en la Sala Zitarrosa, fueron proyectadas noventa y dos producciones provenientes de veintisiete países.
Uno de los puntos más altos del festival fue la visita del destacado realizador francés Michel Ocelot, quien presentó su último trabajo, «Azur y Asmar», y realizó talleres para niños y jóvenes.
Los premiados
El jurado internacional del festival estuvo conformado por el director compatriota Digeo Mera, la programadora brasilera Patricia Duraes y la psiquiatra de niños uruguaya Natalia Trenchi.
El Gran Premio Gurí a Mejor Obra y el premio a Mejor Cortometraje Documental se concedieron a «Moritz, estaría bueno si ella se convirtiera en ángel» (Alemania, 2008) de Simone Grabs.
La cinta cuenta la historia de un adolescente llamado Moritz, quien cuida a su hermanita Luca, que sufre una enfermedad genética irreversible.
El premio a la Diversidad Cultural del Mercosur, entregado por la Unesco y dotado de dos mil dólares en efectivo, fue para «La niña espantapájaros» (Brasil, 2008) de Cássio Pereira. El cortometraje (en foto superior) está protagonizado por una niña que debe ingeniárselas para evitar que los pájaros se coman la siembra plantada por su familia. Esta producción alcanzó además el galardón a Mejor Cortometraje de Ficción.
Como premio de Unicef al Mejor Film que promueva los derechos del niño, se impuso «Los herederos» (México, 2008) de Eugenio Polgovsky, que versa sobre el trabajo infantil en la campaña mexicana.
Esta producción logró a su vez la distinción a Mejor Largometraje Documental.
«Cuando ruedan las manzanas» (Letonia, 2009), animación de Reinis Kalnaellis, se llevó la distinción a Mejor Opera Prima y Mejor Cortometraje de Animación, con su relato protagonizado por un gato que habita una antigua cabaña y descubre un huevo al que decide poner a resguardo.
El Mejor Largometraje de Ficción fue «Ranas y sapos» (Holanda, 2008) de Simone van Dusseldorp. El mismo cuenta la historia de Max, un pequeño que deberá hallar unos huevos de rana que perdió en un río para evitar así el enojo de Jesse, su hermano.
En lo referente a la categoría Mejor Mediometraje de Animación, el triunfador fue «Paul y el dragón» (Holanda, 2008) de Albert’t Hooft y Paco Vink, sobre un chico que debe afrontar el cáncer, un dragón que lo ataca desde dentro de su cuerpo, al que, finalmente, vencerá.
Por su parte, el jurado de niños de Plan Deni, conformado por diez alumnos de diversas instituciones de enseñanza de Montevideo, otorgó el premio al Mejor Largometraje de Divercine a «Historias de dos mosquitos», (Dinamarca, 2007) de Jannik Hastrup y Fleming Quist Möller. Se trata de una producción que se centra en una pareja de mosquitos enamorados que deberá afrontar diversos retos.
El jurado internacional de Signis, compuesto por el realizador argentino Benjamín Avila y las docentes compatriotas Carla Lima y Eva Sanabria, le adjudicó el Gran Premio Signis a «Moritz, estaría bueno si ella se convirtiera en ángel».
Finalmente, el Premio del Público fue para «Tío Bob visita el hospital» (Canadá, 2008) de JoDee Samuelson, un filme sobre un tío que no se preocupa por su salud hasta que cae enfermo y, cuando su ánimo decae, una visita le dará fuerzas para afrontar la dolencia.
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