Artes Visuales

Arquitectura contemporánea en Video

Una de las artes visuales que modificó violentamente los códigos constructivos y estéticos en el último cuarto de siglo fue, sin duda, la arquitectura. Disciplina colectiva por excelencia, la incorporación de nuevos elementos tecnológicos (materiales, computadora), la aparición de generaciones teóricas y una revisión crítica del pasado moderno, posibilitaron el estallido de formas diferentes de concebir los espacios artificiales para el hombre. Del brutalismo de la década del cincuenta se continuó con la agitada situación de los años sesenta con la aparición del estatuto posmoderno, culminado y difundido más tarde, urbi et orbi. La semiótica y la filosofía de Jacques Derrida con sus libros sobre deconstruccionismo abrieron el camino a una reflexión arquitectónica de talante innovador y novedoso. Al mismo tiempo, la high-tech, la alta tecnología hurgó por caminos insospechados hasta entonces.

La arquitectura se convirtió como nunca en un hecho globalizador (luego, en muchos casos comerciales, globalizador) con la emergencia de una constelación de talentos que con rapidez adquirieron notoriedad y alcanzaron la categoría de superstars. Resistidos al principio, fueron conquistando empresarios y públicos variados con los temas de siempre pero renovados: viviendas unifamiliares y colectivas, reciclaje de viejos edificios, iglesias, museos, centros comerciales, los dos últimos convertidos en las catedrales profanas del siglo XX. Todos los países, de Oriente y Occidente suministraron nombres que hoy son célebres y celebrados (como lo fueron los arquitectos de la modernidad Aalto, Le Corbusier, Gropius, Mies van der Rohe, Wright, Kahn), y se opusieron a seguir la tradición, incluso la reciente. Con la genérica denominación de posmodernidad, menos uniforme y coherente de lo que se pensó, la pluridimensión del lenguaje arquitectónico comenzó a caracterizar las ciudades más distantes con un cierto aire de familia. Tokio, Kuala Lumpur, Shangai, Hong Kong, Sydney, París, Nueva York, Chicago, Los Angeles, Londres (en menor medida por los gustos convencionales del príncipe Carlos), Frankfort, Stuttgart, Colonia, Berlín, Barcelona, Basilea, Lisboa, Río de Janeiro, se enriquecieron en una dimensión visual insólita con edificios emblemáticos que la redefinen como urbes. Esa corriente constructiva contagió también a las ciudades periféricas (Bilbao, Santiago de Compostela, Valencia, Badajoz, Lyon, Saint-Etienne, Lille) y pequeñas aglomeraciones que adquirieron una fama internacional por los arquitectos reunidos (Vitra, al sur de Alemania). Una explosión y expansión de la arquitectura contemporánea con sus extrañas formas que se fueron incorporando al ritmo ciudadano, no sin cierta resistencia. Hoy ya no se discute la Pirámide del Louvre o el Beaubourg, los numerosos museos de arte contemporáneo que se multiplicaron para rivalizar en originalidad y funcionalismo, los complejos olímpicos que fueron aceptados sin chistar, pero por otros motivos.

Argentinos (César Pelli, Emilio Ambasz, Jorge Silvetti), uruguayos (Rafael Viñoly, Carlos Ott), brasileños (Oscar Niemeyer), mexicanos (Luis Barragán) se impusieron en las grandes metrópolis y se codearon con estrellas de primera magnitud en el primer círculo del Olimpo arquitectónico actual. Con un panorama amplio, aunque no totalizador, el ciclo de vídeos sobre Arquitectos y arquitectura contemporánea recorre un amplio espectro de ciudades y estudios de arquitectos que acercan al público a un problema crucial de la sociedad y que es la sobrevivencia en las ciudades. La mayoría han sido consagrados con el Premio Pritzker, el Nobel de Arquitectura, o reconocidos por distinciones nacionales (Premio Príncipe de Asturias) e internacionales (bienales). El programa, paso a paso y en cada fin de semana de marzo y abril, en el recuadro.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje