EFECTOS RESIDUALES DE LA GUERRA FRIA
Josef Stalin fue, sin lugar a dudas y más allá de coincidencias o disensos, uno de los líderes políticos más importantes del siglo XX, cuya gravitación dejó una imborrable huella que marcó no sólo el destino de la Unión Soviética, sino también la historia del mundo contemporáneo.
Idolatrado por algunos y denostado por otros, su imagen es siempre contradictoria y polémica. Se lo ha catalogado, simultáneamente, como una de las figuras emblemáticas del socialismo internacional y como uno de los más sangrientos dictadores del pasado siglo.
Iósiv Visariónovich Dzhugachvili (hacia 1910 adoptó el apodo de Stalin, que traducido al español significa Acero) nació el 21 de diciembre de 1879, en Gori (Georgia).
Aunque sus padres eran campesinos georgianos y no hablaban ruso, Stalin fue obligado a aprenderlo cuando asistió a la escuela religiosa de Gori (1888-1894), centro de estudios en el cual obtuvo una beca para acudir al seminario ortodoxo de la capital georgiana, Tbilisi.
Mientras estudiaba teología, Stalin leyó, entre otras libros cruciales para su formación cultural e ideológica, «El Capital», la obra cumbre del insigne filósofo Karl Marx.
Pronto adoptó el marxismo ruso como forma de pensamiento. Fue expulsado del seminario en diciembre de 1899, días antes de cumplir 20 años de edad.
En «El fantasma de Stalin», el novelista norteamericano Martin Cruz Smith, autor de aclamados títulos como «El parque Gorki», propone una atrapante intriga política de espionaje, que mixtura adecuadamente el drama, el policial, el misterio y un humor ácido y corrosivo.
El detective Arkady Renko, personaje ya tradicional en la obra del reconocido narrador, es asignado a la investigación de un increíble fenómeno ocurrido en las calles de Moscú: la supuesta e insólita aparición del fantasma del mismísimo Josef Stalin, en una de las más concurridas estaciones de la ciudad.
Este curioso suceso, en apariencia meramente anecdótico, se transforma en algo verdaderamente serio para el tenaz investigador, cuando descubre posibles implicancias en el caso de dos de los detectives más prestigiosos de Moscú.
Los indicios apuntan con insistencia a la vinculación de un reconocido partido político ruso en la extraña aparición, lo que deparará al protagonista múltiples complicaciones y lo confrontará a una compleja y peligrosa red de intereses.
Por otra parte, la indagatoria revela importantes secretos sobre la historia rusa de los últimos veinte años, que, aparentemente, nadie desea que sean revelados.
Desafiando las presiones de su propio departamento, amenazado y relevado de la investigación y con su vida en serio riesgo, el implacable sabueso debe desentrañar un oscuro complot, que pone en peligro tanto a Rusia como a toda Europa.
«El fantasmas de Stalin» es una novela de ritmo ágil y de prolija construcción narrativa, que, más allá de su mero formato de pasatiempo, alude no tan subliminalmente a los conflictos subyacentes de la ya fenecida guerra fría.
(Editorial Emecé)
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