La solitaria e incansable tarea de biografiar a García Márquez
«Es la historia de un hombre que básicamente consiguió hacer todo lo que quería a lo largo de su vida», resumió la semana pasada Martin en una velada literaria en la Embajada de Colombia en Washington, con motivo de la publicación en Estados Unidos de «Gabriel García Márquez, a life».
El crítico y profesor de literatura latinoamericana necesitó tan sólo unas horas y unos cuantos whiskies para convencer a Gabo de que le autorizara a indagar en su vida. García Márquez lo escuchó con tono cauto y luego astutamente le dijo: «De acuerdo, pero no me hagas trabajar», explicó Martin.
El entusiasta e ingenuo profesor de la universidad de Pittsburgh se zambulló luego en un proyecto que «cada año que pasaba empeoraba», ante el alud de información que no cesaba de aparecer.
Periodista durante décadas, tertuliador aún en activo, viajero curioso e incansable, García Márquez es «probablemente el escritor vivo más conocido» de la literatura mundial, afirmó Martin.
Pero Gabo es también y ante todo alguien que supo de forma consciente o inconsciente construir su propia leyenda en América Latina, un laberinto de verdades y semiverdades que se agiganta a medida que se adentra en el siglo XXI.
Para guiarse Martin entrevistó a más de trescientas personas, entre ellas a la propia madre de Gabo, a Fidel Castro y a amigos y adversarios, como el mexicano Carlos Fuentes y el peruano Mario Vargas Llosa. García Márquez acabó por dedicarle su último libro, «Memoria de mis putas tristes» (2004). «A Gerald Martin, el loco que me persigue», le escribió.
«Me gustaría pensar que soy su mejor amigo. Pero en todo caso, puedo decir que somos buenos amigos», dice Martin con una sonrisa.
Durante ese largo camino juntos aparecieron algunos paralelismos turbadores: Martin revela que enfermó y se curó de un linfoma, como García Márquez.
El libro salió en octubre pasado en Gran Bretaña y la traducción española será lanzado en setiembre. Hace dos meses Martin fue a visitar a Gabo en México para conocer su opinión.
El colombiano de 81 años lo esperaba con la biografía entre sus manos. «Una de las experiencias más terroríficas de mi vida», explicó Martin. «Me dijo que estaba contento de que hubiera acabado el libro, porque siempre quiso ser famoso», recordó acto seguido Martin entre las risas del público.
A pesar de algunos «pocos errores» e interpretaciones que no le gustaron, «básicamente está de acuerdo» con lo escrito, dijo Martin.
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