Premio Planeta Casaamérica: dos novelas de gran contenido
En el Salón de Prensa del Reforma Marquis, repleto de periodistas y escritores, estaban presentes en primera fila el mexicano Pedro Angel Palou, finalista, y Angela Becerra, escritora colombiana ganadora del Premio con una dotación de 200.000 dólares americanos.
Paco Ignacio Taibo II, integrante del Jurado, y muy respetado y conocido escritor mexicano, explicó que para sus colegas las dos novelas resurgieron nítidamente de las 493 originales procedentes de 22 países de América Latina y España.
Y ello fue así para la unanimidad de los cinco integrantes del Jurado.
El fallo en cambio no obtuvo el acuerdo total y la decisión fue votada tres a dos, cosa que fue anunciada por Taibo argumentando que no violaba la intimidad de los integrantes al hacerlo.
En el caso de «Ella, que todo lo tuvo», de la colombiana-española, Angela Becerra, cuando llegó la ocasión de agradecer la nominación y reseñar el contenido de la obra, además de la notoria emoción que portaba y que no disimulaba en dejarla ver, vinimos a enterarnos que trata de la soledad humana que interactúa con los seres a los que teme acercarse pero que, a pesar de la distancia, continúa buscando de ellos la compasión y la bondad.
Angela Becerra inspiró su obra en la ciudad de Florencia, donde descubre a media mañana en un pequeño café a una dama vestida de fiesta, con todas sus alhajas, sombrero de ala ancha, elegantísimo, maquillada como si fuera a una función nocturna, junto a un rostro trágico, dolido, angustiado, profundamente desgarrado, que invita a la clemencia.
Elige una mesa y un mozo le sirve una bebida que ella degusta ensimismada dejando pasar el tiempo.
La mujer impacta a Becerra que la observa desde lejos.
Al día siguiente, y por casualidad, coinciden en el mismo café la escritora y la dama ataviada. Allí Angela Becerra siente en su interior que ha aparecido una historia. Y persigue a la dama día a día durante siete jornadas, comprobando que a la misma hora y en el mismo lugar ella siempre se hará presente con su atavío tan original y su drama tan particular.
La novelista se instala entonces en Florencia, recorre su mundo, y es en la fusión del imaginario con la realidad artística florentina, donde procuró la narrativa que le dio el premio mayor Planeta-Casamérica el 31 de marzo en el Distrito Federal de la Ciudad de México, con la novela «Ella, que todo lo tuvo».
Cuando Pedro Angel Palou enfrentó a las cámaras y a los micrófonos, junto con él, además del novelista, se nos descubría el polifacético ser humano que también se desempeña como chef y árbitro de fútbol.
Prolífico autor de más de treinta libros, su obra ha sido traducida al inglés, francés e italiano y es actualmente el director de la revista Revuelta e investigador del Centro de Estudios de lo Actual y lo Cotidiano en la Sorbona, París.
«El dinero del diablo», que fue premiada como finalista en el Premio Planeta-Casamérica, con una dotación de 50.000 dólares, resulta ser una investigación novelada sobre la vida del cardenal Pacelli, Pío XII, en la que el autor concluye que no sólo fue omiso en la denuncia y la lucha contra el holacausto judío en la Segunda Guerra Mundial, sino que coordinó y favoreció el avance de Hitler y Mussolini, con contrapartidas económicas que le permitieron al Vaticano sobrellevar la inevitable bancarrota.
Para ello el autor descubre la vida de Pacelli a partir de los 17 años y cree que el mismo perteneció a «una especie de CIA vaticana» responsable incluso, por asesinato, de la muerte de Pío XI.
La novela, repleta de acción y controvertidas evidencias, tiene como personaje central a un joven jesuita con crisis de fe que avanza en la investigación repleta de peligros, sorteándolos con el ingenio que le da ser un miembro religioso de una compañía militar como sin duda es la Compañía de Jesús.
El tal joven había sido secretario del Papa Negro Jesuita, el sacerdote Arrupe.
Dada la profusión que esta novela habrá de tener, no es de descartar la dura polémica que se avecina con las Curias de latinoamérica, con la española, con el Vaticano y con toda la institucionalidad de la Iglesia Católica.
Mucho más cuando en este preciso momento se está a punto de anunciar en Roma la canonización de Pío XII, elemento que Pedro Angel Palou no desconocía y consideró en la conferencia de prensa que su novela «era un aporte militante para frustrar semejante desatino eclesial para con un personaje siniestro y repudiable» (sic).
Es de destacar, a su vez, la intervención al inicio del evento de José Creuheras, vicepresidente del Grupo Planeta, quien anunció la continuidad hasta 2012 del acuerdo con Casa de América (España) para la promoción de nuevos premios de narrativa latinoamericana y española propiciados por la entidad impresora y el centro cultural español con sede en Madrid.
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