¿Se ha preguntado qué oyen los jóvenes en los audífonos de sus Ipods?
La música que escuchan, al parecer, está relacionada con su conducta sexual y esa es la conclusión de un estudio llevado a cabo en Estados Unidos que encontró que las canciones con letras
«sexuales y degradantes» parecen provocar que el adolescente tenga relaciones sexuales tempranas.
La investigación, llevada a cabo en la Universidad de Pittsburgh, interrogó a 711 adolescentes de entre 13 y 18 años sobre su vida sexual y sus hábitos y gustos musicales.
Descubrieron que los que escuchaban regularmente música con «letras sexualmente explícitas y agresivas» mostraron el doble de probabilidades de tener relaciones sexuales que los que no escuchaban esa música. Participe: Música y sexo ¿vinculados? Violencia y poder. Los científicos clasifican las canciones sexualmente degradantes a aquellas que describen el acto sexual como un acto físico -más que romántico- y que está vinculado al poder. No estoy diciendo que los padres prohíban esta música, porque eso no ayudará. Pero deben hablar con sus hijos sobre sexo y poner este tipo de canciones en contexto. Dr. Brian Primack. El estudio aparece publicado en American Journal of Preventive Medicine (Revista Estadounidense de Medicina Preventiva). «Este estudio demuestra que, entre estos adolescentes, la alta exposición a canciones que describen actos sexuales degradantes en la música popular está asociada con altos niveles de conducta sexual», afirma el doctor Brian Primack, quien dirigió el estudio. «De hecho, la exposición a estas letras sexualmente degradantes fue uno de los vínculos más firmes con la actividad sexual de los adolescentes», agrega. Rap más que Rock. Los autores no nombran cuáles canciones fueron clasificadas en esta categoría, pero citan frases del tipo de «me quiero reventar ese coño», como las más usadas. Y tal como el equipo de investigadores descubrió en otro estudio llevado a cabo en 2007, este tipo de contenido sexual es muy prevalente en la música que escuchan los adolescentes. En esa investigación encontraron que en las canciones de los primeros lugares de la cartelera de 2005, las referencias al acto sexual eran más comunes en el Rap (83%), el Hip-Hop (56%) y el Rock (7%).
Y las referencias al acto sexual degradante también eran comunes en el Rap (76%), seguido de Hip-Hop (41%) y Rock (3%), dicen los autores. A más música.
En el nuevo estudio, los investigadores dividieron a los adolescentes en tres grupos: los que escuchaban música regularmente, a veces, y casi nunca. «Regularmente» fue clasificado como escuchar más de 17,6 horas a la semana, mientras que «casi nunca» era menos de 2,7 horas.
Compartí tu opinión con toda la comunidad