Ciencia. Los huevos no son tan malos

Pruebas científicas rehabilitan al huevo: se puede comer de 4 a 7 huevos a la semana

Los científicos de la Universidad de Surrey, que analizaron varios estudios sobre la nutrición de los huevos, afirman que la idea de limitar nuestro consumo a tres huevos a la semana no tiene fundamento.

Según la investigación ­publicada en el Boletín de Nutrición de la Fundación Británica de Nutrición­, el consumo de grasas saturadas tiene muchas más probabilidades de causar problemas de salud. «Hacer dietas para reducir el colesterol limitando el consumo de alimentos como los huevos sólo tiene un efecto pequeño e insignificante en los niveles de colesterol», afirma el profesor Bruce Griffin, principal autor del estudio. «Especialmente si los comparamos con los efectos muchos mayores de los ácidos grasos saturados en el colesterol», agrega. Idea equivocada.

El experto afirma que «debemos corregir la idea equivocada que vincula el consumo de huevos con alto colesterol en la sangre y enfermedades cardiovasculares». Y dice que el público no necesita limitar el número de huevos que consume. En efecto, contrario a lo que se opinaba, el colesterol que aportan los huevos no tiene un impacto notable en la colesterolemia. Sin embargo, el consumo de huevos debe hacerse de forma responsable. En realidad -expresa el profesor Alfredo Martínez Hernández- debemos alentar a la gente a que incluya este alimento en una dieta sana, porque es uno de los productos más llenos de nutrientes que existen. Se sabe que los niveles altos de lipoproteína de baja densidad (LDL), el llamado colesterol malo, aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Pero tal como afirman los investigadores, sólo cerca de 30% del colesterol que se encuentra en el organismo proviene de la dieta. Son otros factores como fumar, vivir con sobrepeso y no hacer ejercicio los que pueden influir más en el aumento de grasa en la sangre. Tal como explica el profesor Griffin, «la idea equivocada de que existe una relación entre la dieta y los niveles de colesterol se originó en parte por la creencia equivocada de que el colesterol que comemos se convierte directamente en colesterol sanguíneo». «Pero también han influido los fuertes mensajes sobre restricción de huevos que han surgido principalmente en Estados Unidos».

El huevo crudo, explican los investigadores, es rico en colesterol, pero no es alto en ácidos grasos saturados ni en calorías. Además, su contenido de grasa es primordialmente insaturada y son una fuente valiosa de muchos micronutrientes esenciales y proteínas de alta calidad. «En efecto, contrario a lo que se opinaba, el colesterol que aportan los huevos no tiene un impacto notable en la colesterolemia (alto colesterol en la sangre)», dijo a BBC Ciencia Martínez Hernández, profesor de nutrición de la Universidad de Navarra y autor del libro «Comer bien a cualquier edad». «Sin embargo ­agrega­ el consumo de huevos debe hacerse de forma responsable».

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