El Museo del Prado descartó que "El Coloso" sea obra de Goya
El informe, de Manuela Mena, jefa de conservación de Pintura del Siglo XVIII y Goya, destaca, entre otras características, «la pobreza de su técnica, de su luz y colorido» en comparación con obras maestras reconocidas del pintor aragonés.
El documento, que consta de dieciséis apartados, realiza un estudio que incluye desde la documentación y bibliografía sobre la obra desde que llegó al museo madrileño en 1931 hasta sus características técnicas y análisis de laboratorio, comparándolo con otras obras de Goya.
Las primeras dudas sobre «El Coloso» aparecieron cuando unos especialistas iniciaron un estudio en profundidad de las obras de Goya al preparar una exposición sobre el pintor aragonés en 1991, en especial por la falta de detalles en las figuras del cuadro, había señalado Mena en junio pasado al adelantar los resultados del informe.
«El caballo al galope tendido es animal deforme en sus proporciones, cuyas patas no tienen articulaciones y están sin concluir, como en el resto de los animales, el perro, el asno y los toros, muy lejos de estos animales en obras seguras de Goya», afirma el informe.
«Goya tuvo una especial habilidad para crear y sugerir la proporción expresiva y elocuente de las figuras en sus composiciones y la relación entre ellas», asegura el texto de Mena, mientras que «en ‘El Coloso’ no hay relación entre la figura que camina al fondo y la muchedumbre de figurillas en primer término».
Mena se refiere también al estilo como de titubeo del autor de «El Coloso» con la «aplicación sucesiva y superpuesta de numerosas pinceladas, de grosor, dirección y tamaño variado, para intentar construir las formas o determinar la luz».
«Ese modo de hacer indica un proceso de creación lento e indeciso, no directo ni sabiendo de antemano lo que se pretende», mientras que las «radiografías de las obras seguras de Goya muestran, por el contrario, su modo directo y preciso de trabajar las figuras, las telas y objetos, desde la base misma, con una estructura clara y sin titubeos», según el documento.
El documento pone además muchos énfasis en el hecho de que el cuadro presente «en el ángulo inferior izquierdo, en una zona habitualmente reservada a las firmas de los autores de una obra, signos que se han identificado recientemente como dos letras mayúsculas, «A J», que corresponderían a Asensio Julià, principal discípulo de Goya.
Aunque el informe concluye que habrían de ser necesarios mayores estudios para asegurar claramente que Julià es el autor de la obra, propone que «con los conocimientos actuales sólo debería identificarse (la obra, ndlr) como ‘Seguidor de Goya'».
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