Murió el saxofonista de jazz David "Fathead" Newman
Críticos y aficionados reconocieron en su estilo el profundo espíritu del blues, la robustez de su fraseo, la intensidad de su mensaje y la pujante vitalidad de sus ejecuciones, tanto con la flauta como en los saxos alto y tenor.
Su último disco, «Life», grabado para el sello High Note en setiembre de 2006, confirmó la filosofía clásica de este músico que, ya septuagenario, se mantuvo siempre fiel al jazz acústico y las corrientes del soul y el hard-bop. Los temas interpretados exhibieron su amplitud de criterios, yendo del «Come sunday» de Duke Ellington al «Naima» de John Coltrane y pasando por standards como «I can’t get started» y «Autumn in New York», más un homenaje a Louis Armstrong con el popularizado «What a wonderful world».
Newman nació en Dallas, Texas, el 24 de febrero de 1933. Su madre le regaló un saxo alto cuando el niño cursaba en el Lincoln High School y su maestro le hizo gustar de Johnny Hodges, Tab Smith, Jimmy Dorsey, Charlie Barnet y otros grandes.
«Cuando tenía catorce años escuché el «KoKo» de Charlie Parker. Desde entonces me dediqué a tocar bop en jam sessions con mis amigos», declaró en una entrevista. «Pero eso le gustaba a los jóvenes. La gente mayor de Dallas prefería los blues, de modo que tocábamos blues si queríamos que nos pagaran algo».
Newman ingresó a principios de los cincuenta en la banda del saxofonista Buster Smith, a quien también admiraba. Con él empezó a hacer giras por Oklahoma, Arkansas y California, en grupos que incluían a cantantes como Big Joe Turner y T-Bone Walker. En una de ellas conoció a Ray Charles, quien lo invitó a sumarse a su orquesta en 1954.
«Con Ray empecé a tocar los saxos barítono y tenor», contó David. «Hasta entonces yo tocaba jazz y bop, pero con Ray aprendí a gustar otras formas musicales. Me hizo expandir la mente y descubrir otras áreas como el gospel, el soul, country blues, jump, funk y el rhythm and blues».
«Fathead» estuvo con Charles hasta 1964. Con él grabó discos para el sello Atlantic, incluyendo «Fathead: Ray Charles presents David Newman» (1958), en el que el saxofonista ejecutó brillantes versiones de «Hard times», «Tin tin deo» y «Mean to me». En 1966 se radicó en New York y siguió grabando para Atlantic con sus propios combos.
Además acompañó a cantantes como Aretha Franklin y actuó con músicos de la talla de Lee Morgan, Kenny Dorham, Red Garland, Herbie Mann, Hank Crawford, Cedar Walton y Stanley Turrentine. Realizó giras por el exterior y fue justamente valorado en Japón y Europa.
Algunos de sus recomendables discos son «Still hard times» (sello Muse, 1982), «Blue head» (Candid, 1989, con Ted Dunbar, Buddy Montgomery y Marvin «Smitty» Smith), «Mr.Gentle, Mr.Cool» (Kokopelli, 1994, dedicado a temas de Duke Ellington, con Ron Carter, Jim Pugh y Lewis Nash) y el homenaje que ofrendó a su ex patrón, «I remember Brother Ray» (High Note, 2004), en el que vierte su emocionante estilo en temas como «Hit the road Jack» y «Georgia on my mind».
Una recomendable antología de dos CD recoge sus grabaciones comprendidas entre 1952 y 1989. Fue producida por el sello Rhino, se titula «House of David Newman» y es una fenomenal cabalgata por las distintas facetas de este cálido y swingueante jazzista de la escuela tejana.
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