Entre la pesadilla autoritaria y la epopeya de la resistencia
En «Geranios en la ventana», el periodista y escritor Esteban Valenti elabora una conmovedora novela de trazo testimonial, que recrea la tragedia de un Uruguay terriblemente sometido por el autoritarismo liberticida.
El autor, que nació en Italia en 1948 y emigró inicialmente a Argentina, se radicó en 1961 junto a su familia en nuestro país, que se transformó en su patria de adopción.
Durante la dictadura, entre 1974 y 1978, fue el responsable del aparato logístico clandestino del Partido Comunista del Uruguay en la vecina orilla. Asimismo, permaneció exiliado en Italia durante seis años.
Prestigioso analista político, Valenti es un periodista reconocido internacionalmente y actualmente es coordinador del suplemento «Bitácora», que se edita con LA REPÚBLICA.
Como responsable de comunicación y publicidad, su trabajo resultó crucial durante la campaña electoral que le permitió al Dr. Tabaré Vázquez transformarse en Presidente de la República.
Su primera novela, «Las viudas rojas», fue editada el año pasado y reseñada por esta sección de análisis literario.
En «Geranios en la ventana», el autor vuelca toda su experiencia de militancia de campo en la resistencia a la dictadura, para construir una obra de fuerte impacto emocional.
Escribiendo desde el alma, Esteban Valenti transforma la tragedia de un pueblo sojuzgado en materia literaria, en un tortuoso periplo que recrea el calvario de quienes lucharon contra la dictadura.
Confirmando las condiciones de avezado narrador que ya demostró en «Las viudas rojas», Valenti erige a las mujeres en protagonistas de un relato cargado de contundente dramatismo.
Esta es una historia de encuentros y desencuentros, pérdidas, distancias, soledades, exiliados, asesinados y desaparecidos, que conmueve por la potencia de sus imágenes y la elocuencia de su lenguaje.
El desarrollo de los acontecimientos, que naturalmente responde a una lógica de causalidad, va marcando las diversas secuencias de la tragedia de un pueblo que padeció una pesadilla.
El relato está signado por una contundente y hasta agobiante sensación de inexorabilidad, que conjuga los tiempos históricos con los ritmos narrativos.
La protagonista del libro es Mara, una ex presa política, que divide su existencia cotidiana entre su familia, su trabajo y sus amigas, que son todas compañeras de calvario.
Sin embargo, su peor tragedia del presente no es esa rutina casi robótica que la obliga a levantarse temprano para concurrir a su oficina ni el cumplimiento de otras obligaciones ya definitivamente incorporadas a su agenda de vida, sino esa soledad que cae como una suerte de sentencia.
Al igual que en el pasado, cuando yacía en una celda del penal de Punta de Rieles celosamente vigilada, torturada y humillada por sus implacables carceleros, Mara está confinada tras los barrotes de su propio dolor.
Para mitigar el sufrimiento, escribe cartas al ser amado que nunca llegarán, en las cuales le narra minuciosamente los detalles de una vida aburrida, gris y sin mayores estímulos.
Sus minutos, horas, días y meses están poblados de nostalgias y de los fantasmas de un pasado de claros y oscuros, con bastantes más derrotas que triunfos.
Sin embargo, soporta estoicamente la pesada carga de un estigma que la devasta interiormente: el inexorable derrumbe de un sueño al cual consagró los mejores años de su juventud y hasta la alejó de sus más entrañables afectos.
Valenti inicia la narración en el presente, cuando la ex luchadora social afronta el renovado desafío de seguir viviendo con sus recuerdos y sus pérdidas a cuestas.
Su dilema, que es obviamente cotidiano, es enfrentar ese hoy de soledades desoladas con la misma entereza con la cual soportó lo insoportable, se rebeló contra el destino y emergió del infierno.
Tras esa presentación, el autor comienza a desandar los tortuosos laberintos del pasado, para situar su pluma en los tiempos más despiadados de nuestra historia reciente.
El incesante retroceso de las agujas del reloj de la historia treinta años atrás, posiciona al lector en los tumultuosos escenarios de la década del setenta del siglo pasado.
Ese tiempo de plomo signado por la agudización de las contradicciones sociales, los odios viscerales y la violencia política, se dibuja explícitamente en el horizonte de los paisajes literarios.
Esteban Valenti juega con los antagonismos, cuando asocia esas tempestades de intolerancia a la propia vida afectiva de la protagonista, el encuentro con el gran amor y sus afectos.
El narrador reproduce los grandes ideales de un pasado fermental e inolvidable, cuando miles de uruguayos acunaron un crucial sueño de radical transformación social y liberación nacional.
Mediante la incorporación de numerosos personajes, el autor entreteje un fuerte entramado humano, que otorga naturalmente el mayor protagonismo a quienes protagonizaron la resistencia a la dictadura que asoló a nuestro Uruguay durante más de una década.
Esteban Valenti apela a toda su experiencia como responsable logístico del aparato clandestino del Partido Comunista, para recrear -con singular realismo- la heroica actividad desplegada por la resistencia al gobierno autoritario.
En este trabajo de restitución de la memoria, el autor no omite detalles sobre cómo operaban los patriotas combatientes, tanto dentro del territorio nacional como desde el exilio.
Obviamente, Valenti explicita el lado más oscuro de la tragedia: los violentos allanamientos de las fuerzas represivas en busca de sus presas, las diversas técnicas de tortura, los asesinatos, los vuelos de la muerte, la extorsión y otras prácticas no menos inmorales y deleznables.
No faltan claras referencias al pesadillesco Plan Cóndor, la persecución, encarcelamiento y desaparición de uruguayos en Argentina y los magnicidios de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, que fueron las dos víctimas más emblemáticas del terrorismo de Estado regional.
El autor denuncia la traición de algunos, que sucumbieron, casi sin mayor resistencia, a la presión de los cancerberos de la dictadura y delataron a sus propios compañeros de lucha, condenándolos a la cárcel, el sufrimiento y hasta a la muerte.
Centrándose en la pareja protagónica del relato, Esteban Valenti desnuda las facetas más perversas del régimen liberticida, cuyos crímenes hicieron añicos afectos y familias enteras.
La narración está impregnada de un indisimulable sentimiento de desencanto, por la inexorabilidad de lo acontecido y la dramática perdurabilidad en el presente de las implacables secuelas de ese tiempo de terror.
«Geranios en la ventana» es una obra de fuerte trazo testimonial que, mediante el formato novelesco, restituye la memoria de la pesadilla que experimentó el pueblo uruguayo durante más de una década de barbarie e intolerancia.
Con este nuevo trabajo, el escritor y periodista Esteban Valenti confirma sus indudables cualidades de narrador y agudo retratista de la realidad y su inveterado compromiso con una verdad histórica incontrastable, que coadyuva a demoler las recurrentes visiones distorsionadas.
El relato impacta y conmueve por la explicitud y emotividad de sus lenguajes, convocando a una profunda reflexión en torno a las aún subyacentes consecuencias de la tragedia.
(Editorial Sudamericana)
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