"Quémese después de leer": una desmelenada parodia de la CIA
Esta organización, que siempre operó entre las sombras, construyó su deleznable reputación participando en múltiples conspiraciones y crímenes políticos, como el cruento derrocamiento del presidente socialista chileno Salvador Allende, el asesinato del guerrillero argentino Ernesto «Che» Guevara y la frustrada invasión a la Cuba revolucionaria.
Contemporáneamente, estos terroristas funcionales al poder con permiso para matar, siguen operando en diversas regiones al servicio el imperialismo hegemónico.
Hoy, los teatros de operaciones de la CIA son los invadidos Irak y Afganistán, la prisión instalada en Guantánamo donde se perpetran aberrantes violaciones a los derechos humanos y otras áreas de influencia de interés geopolítico para la potencia del norte.
Las actividades de la CIA han sido trasladadas recurrentemente al cine, casi siempre con visiones apologéticas que responden al discurso dominante.
En «Quémese después de leer», los laureados hermanos Joel y Ethan Coen construyen una desaforada sátira política, que desnuda algunos de los más frecuentes desaguisados del servicio de inteligencia norteamericano.
Los talentosos realizadores, que fueron galardonados con el estupendo «Sin lugar para los débiles», proponen una mirada crítica pero desenfadada en torno al sórdido mundo de los espías.
En esta oportunidad, el formato elegido es la comedia negra, que discurre por andariveles radicalmente diferentes a la impronta que ha caracterizado a la carrera artística de ambos realizadores.
Apartándose claramente de la densidad de «Fargo» o la visión nihilista de «El gran Lebowski», esta historia de los Coen otorga el mayor protagonismo a la alineación humana.
En efecto, la mayoría de los personajes de esta parodia son individuos obsesivos y bastante desencantados, que cultivan sus propias manías y sueños de grandeza.
Esa apuesta al absurdo se percibe desde las primeras secuencias, cuando el protagonista un analista de la CIA magistralmente interpretado por John Malkovich- arriba a una reunión en la sede de la corporación, a la cual ha sido convocado con urgencia.
Su llegada, que parodia al serial del célebre agente secreto televisivo F 86, es el disparador del sinuoso relato. El anuncio que el protagonista será cesado por su alcoholismo y otras actitudes reñidas con la «reputación» de la organización, dispara una multiplicidad de desopilantes situaciones.
Absolutamente desolado, el ahora ex espía se propone escribir sus memorias. Sin embargo, ignora que su esposa lo engaña con un mujeriego funcionario gubernamental y que dos tontos empleados de un gimnasio se apropian accidentalmente de sus secretos a través de Internet.
La negligencia de unos y la estupidez de otros deviene en una torrencial secuencia de equívocos, encuentros, desencuentros, persecuciones y hasta en algunas muertes fortuitas.
Todo es sistemáticamente monitoreado por la CIA, cuyos absortos funcionarios que no entienden qué está sucediendo- investigan una conspiración inexistente y, fieles a su arraigada tradición, hacen desaparecer los cadáveres de las víctimas.
Entre supuestas intrigas, intentos de chantaje e infidelidades, se percibe un guiño paródico a la hoy descongelada guerra fría, cuando los empleados del gimnasio una mujer que aspira a rejuvenecer en el consultorio de un cirujano estético y un torpe profesor de gimnasia- intentan vender los «secretos» a la embajada rusa.
Por debajo de esta superficie deliberadamente irónica, aflora una visión crítica a la impunidad de los servicios secretos, que siguen operando como una suerte de poder paralelo.
Corroborando su reconocido talento, los hermanos Coen administran con humor y sabiduría los conflictos de esta fauna humana, hasta arribar a un desenlace tan absurdo, ácido e irreverente como todo el relato.
En un sólido elenco actoral, sobresalen los estupendos trabajos interpretativos de John Malkovich y de la siempre magistral Frances McDormand.
«Quémese después de leer» es una comedia ágil, inteligente e irónica, que se mofa despiadadamente de la estupidez humana y hasta del poder entre bambalinas.
QUÉMESE DESPUES DE LEER. Estados Unidos 2008. Dirección y guión: Joel y Ethan Coen. Fotografía: Emanuel Lubezki. Montaje: Joen y Ethan Coen. Reparto: George Clooney, Frances McDormand, John Malkovich, Brad Pitt y Tilda Swinton.
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