Aplaudido. En Montevideo fue muy elogiada su actuación con Enrico Rava hace dos años

Stefano Bollani se presentará esta noche en el Teatro Solís

Stefeno Bollani nació en Milán, Italia, el 5 de diciembre de 1972. Sus padres le costearon los estudios de piano, pero al chico lo embelesaban los cantantes de moda. Con el correr del tiempo fue creciendo su interés por el teclado y a los trece años se trasladó a Siena para estudiar con el gran pianista de jazz Franco D’Andrea.

«Cuando comencé a escuchar jazz, lo primero que oía era Oscar Peterson», aseguró Bollani en una entrevista para la revista española Cuadernos de Jazz. «Después descubrí a Art Tatum. Pero con los once años que tenía, escuchar a un pianista tan veloz como Peterson era sensacional. La velocidad era lo más importante del mundo. Después descubrí a Bill Evans y siempre digo que Evans y Tatum son mis principios».

Pero el artista milanés nunca quiso ser un simple imitador. «Si tomo algo de ellos, lo tocaré de manera diferente. Cuando estudias piano es muy interesante, pero no cuando grabas tu música. A muchos pianistas les pasa esto, tienen problemas con la historia del jazz, que es muy vasta, todo está lleno de grabaciones. Muchos músicos de jazz son simples imitadores. Imitan el sonido, el estilo, incluso llegan a parecerse físicamente, pero no es nada interesante pues para eso tenemos las grabaciones originales».

En 1993 se graduó en armonía, composición y teoría musical en el Conservatorio de Florencia y cinco años después la revista italiana Musica Jazz lo eligió como «Nuevo talento». Ha trabajado con Phil Woods, Pat Metheny, Lee Konitz, Gato Barbieri, Paolo Fresu, Martial Solal y otros grandes, pero su más fructífera asociación fue con Enrico Rava, con quien realizó exitosas giras y grabó estupendos discos, tales como «Easy living» (2003), «Tati» (2004) y «The third man» (2006), todos para el sello ECM.

«Nunca preparo una lista antes de un concierto de piano solo», continuó Bollani en la mencionada entrevista. «Simplemente empiezo a tocar. Trato de captar mis sensaciones, las del piano y las de la audiencia. En especial porque cada piano es tan diferente que no entiendo cómo un intérprete de música clásica puede tocar cada día el mismo preludio de Chopin. (…). Lo que me gusta de la música improvisada es que no tienes que forzar el piano para sonar siempre igual, tienes que llegar a un pacto con él para ver qué puedes sacar».

Con respecto a su propio crecimiento como jazzista y las improvisaciones acabadas y rotundas, Bollani aclaró: «No creo en lo de cambiar de estilo de una grabación a otra. No creo en la evolución, así que no pienso que me esté haciendo mejor músico, o peor. Soy diferente. Y eso es lo que me gusta, hacer cosas diferentes. Esto no significa ser mejor, no creo que lo de ser cada vez mejor sea una buena idea para un músico de jazz, porque si realmente improvisas tienes que aceptar que harás cosas mal, cosas que no te gustan. (…). Lo que hace al jazz diferente es exactamente el hecho de que no deberías tener una idea de la perfección en tu mente. Si uno improvisa no tiene que llegar a ser perfecto».

Stefano Bollani sabe muy bien de lo que habla, porque ha interpretado con igual maestría clásicos del jazz, temas de moda, canciones pop, tangos, bossa nova y a los grandes compositores de la música culta.

Las entradas están a la venta en los locales de la Red UTS, Palacio de la Música, CD Warehouse y RedPagos. Los precios ascienden a $ 300, $ 400 y $ 500, existiendo descuentos cuyo detalle puede recabarse por los teléfonos 706 7000 y 900 9032. Hay financiación con tarjeta Visa y precios especiales para los músicos que escriban al correo. [email protected].

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