Nueva biografía de García Márquez
«A Gerald Martin, el loco que me persigue», fue la dedicatoria que en cierta ocasión le brindó García Márquez a su biógrafo Gerald Martin. Y quizá, la más cargada de verdad.
En efecto, dos décadas de su vida, sus pasiones y emociones es lo que ha invertido el británico en escribir «Gabriel García Márquez: a life» (Bloomsbury). La biografía del Premio Nobel, para unos autorizada y para Martin nada más que «tolerada», dará que hablar. El sello Debate tiene previsto publicarla en español en octubre de 2009.
«Ignoro por qué me ha tocado a mí el privilegio de hacer este trabajo. Durante veinte años he estado casi viviendo la vida de Gabo. ¡No!, corrijo. He estado viviendo doblemente. Disfrutando de mi existencia y reconstruyendo la de él», dice Martin.
El resultado es una obra comprensiva, vasta, casi borgiana. En ella se recuerda su infancia y cómo el pequeño Gabo fue abandonado por sus padres con los abuelos maternos en 1937, a los 10 años.
La muerte del abuelo («Desde entonces, nada importante me ha sucedido», dice el escritor). La enorme casa, con los tres esclavos. La avidez del niño que se convirtió en un insaciable lector. Hasta el exacto momento en que García Márquez devino escritor, después de volver con su madre a Aracataca. Y las amistades, claro. Con Vargas Llosa, Carlos Fuentes y tantos otros, incluido Fidel Castro.
«No soy su biógrafo oficial porque no me dio acceso a sus documentos, prefiero decir que soy el biógrafo tolerado.
El fue muy generoso, me abrió las puertas de su familia y digamos que me facilitó las cosas. Claro que me advirtió de que no lo pusiera a trabajar», recuerda Martin.
Sobre la reacción de Gabo y su esposa ante esta «biografía autorizada», admite que no sabe qué van a pensar. Martin no sólo se metió de lleno en el mundo de García Márquez, sino que entrevistó a más de trescientos conocidos, amigos y no tan amigos del personaje de su novela entre Colombia, París, Nueva York, Londres, La Habana, Buenos Aires y México.
«En un momento pensé en hacer una biografía de la familia, pero es tan numerosa y desparramada que me desbordaba, así que me centré en él y creo que lo que más va a sorprender a los lectores es que intenté realizar una crítica de su obra relacionándola con las experiencias de su vida, algo complicado porque a veces creemos leer reflejos de la vida material de un autor en los libros que al final resultan ser espejismos», confiesa. Sea como fuere, los veinte años de trabajo no sonrojan al investigador. De hecho, no considera el trabajo terminado. ¿Sigue tomando apuntes? «Sí, más adelante publicaré un libro más largo. Me gusta decir en broma que saldrá el día antes de que me muera».
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