Crónica de la heroica lucha de un caudillo que fue traicionado
En «La intriga del Ayuí», el escritor Javier Ricca construye una visión revisionista en torno al éxodo del pueblo oriental y las distintas circunstancias que rodearon la frustración del proyecto político del caudillo José Artigas.
El autor, que nació en Paysandú en 1967, ha incursionado como articulista desde 1985, cuando, en la Universidad Nacional Tecnológica de Concepción del Uruguay, Argentina, fundó la revista cultural «Vamos a andar», de la cual llegó a ser redactor responsable.
En 2002, Ricca publicó «El mate, los secretos de la infusión». A partir de ese momento, ha trabajado como consultor y ensayista de diversos temas vinculados a las tradiciones de nuestro país.
En 2005, obtuvo, en Chile, una mención en la categoría Testimonio, lo cual le motivó a incursionar en el género literario.
Esta circunstancia le indujo a adoptar la crucial decisión de escribir una obra de largo aliento, que condensara las facetas más significativas de los orígenes de nuestra nacionalidad.
Sin embargo, la tarea no era ciertamente sencilla, por cuanto existe una tan abundante como variada bibliografía acerca del tema, que registra minuciosamente los diversos entretelones de la traumática gesta independentista.
El desafío, entonces, era construir una visión diferente de nuestra historia, que se desmarcara claramente del discurso oficial y apuntara a demoler algunos de los mitos más arraigados en el imaginario social.
En ese contexto, «La intriga del Ayuí» no es un relato complaciente, sino una novela de trazo explícitamente testimonial, que procura arrojar luz sobre algunos conos de sombra de nuestro pasado.
Mixturando la realidad con la ficción literaria, el escritor se adentra en el laberíntico periplo de la gesta artiguista, que tuvo un fundamental punto de inflexión en el épico éxodo del pueblo oriental.
De algún modo, este acontecimiento, que está rodeado de una justificada aureola de leyenda, fue una de las más impactantes expresiones de masiva adhesión a una figura señera de nuestro proceso independentista.
La migración de miles de orientales civiles y militares que abandonaron sus hogares para seguir a su caudillo, supuso una inclaudicable reafirmación de la vocación libertaria de un pueblo, que por entonces aún ni siquiera soñaba con ser un país.
Aún hoy, la figura de José Artigas es quizás el único elemento unificador de la sociedad uruguaya contemporánea, que trasciende a eventuales fronteras políticas, sociales o culturales.
Sin embargo, su ideario -fuertemente comprometido con la justicia social y la causa de los más desposeídos – ha sido recurrentemente bastardeado por los parricidas, que siempre han congelado su legado en la anónima solemnidad del bronce.
La indudable circularidad de la historia corrobora, en forma absolutamente incontrastable, que los apátridas de hoy son los herederos de los traidores de ayer.
En «La intriga del Ayuí», Javier Ricca elabora un sugestivo fresco histórico documental, que recrea todo lo sucedido día por día- entre el 23 de octubre de 1811 y el 12 de setiembre de 1812.
La novela está construida en un formato de diario de viaje, que registra no sólo los acontecimientos históricos de alta visibilidad pública, sino también la cotidianidad de quienes compartieron la aventura del éxodo con el caudillo oriental.
Mediante una escritura tan potente como explícita, el narrador sigue minuciosamente el itinerario de la multitudinaria expedición, al frente de la cual marchó el prócer junto a un ejército casi desarmado y extenuado.
La sensación de agobio y desesperanza se nota claramente en los diálogos entre los patriotas, que, tras la épica victoria en la Batalla de las Piedras, que pareció abrir un camino cierto a la emancipación, debieron abandonar el sitio de Montevideo por mandato de las autoridades bonaerenses.
Javier Ricca condensa sabiamente los sentimientos contradictorios experimentados por los seguidores de Artigas, quienes padecen la acuciante incertidumbre de no saber cuál será su destino y el futuro de la lucha por la independencia.
El autor va pautando las diversas inflexiones emocionales de los compañeros de ruta del caudillo, fuertemente impactados por la decisión del gobierno porteño de acordar un armisticio con los españoles que están parapetados tras las murallas de Montevideo.
El narrador explicita las reacciones de los protagonistas del éxodo, condenados, por la aparentemente inexplicable decisión de las autoridades de Buenos Aires, a replegarse y vagar incesantemente por el vasto territorio de la Banda Oriental.
Abandonados a su suerte y sin recibir la ayuda requerida, los soldados de Artigas se transforman en meras figuras que vegetan en un paisaje terriblemente desolado, pero salpicado de tropas imperiales portuguesas que se van apropiando lentamente de la geografía patria.
Mediante abundantes y reveladores diálogos, Javier Ricca confirma el talante visiblemente impaciente del ejército revolucionario, que interpela permanentemente al prócer en torno al futuro de la guerra.
El autor incluye en su trabajo numerosas cartas y documentos, con el propósito de reconstruir la memoria histórica y aportar elementos de juicio que faciliten la comprensión del lector.
Este valioso material, sumado a los permanentes coloquios entre los personajes del relato, coadyuva a visualizar, con absoluta claridad, la extrema complejidad de la situación.
El escritor denuncia las perversas intrigas de los poderes hegemónicos de la época, en un entramado que incluye al gobierno de Buenos Aires presuntamente aliado a Artigas, a los españoles, los portugueses, los paraguayos y hasta a los ingleses.
Ricca no soslaya la crucial participación de los masones, que, por entonces, comenzaban a ejercer una fuerte influencia en la región y a ganar espacios en los círculos de decisión.
Uno de los personajes sin dudas más significativos del extenso relato, es un periodista inglés que comparte la traumática experiencia del éxodo con los patriotas.
Sus reflexiones, que son minuciosamente registradas en las crónicas remitidas a su país, revelan la curiosidad y perplejidad del visitante por lo que está sucediendo.
La novela posee la intrínseca cualidad de humanizar a los personajes, desmarcándose claramente de las visiones complacientes que suelen caracterizar a los edulcorados discursos de trazo épico.
Ricca aterriza el mito en la realidad, construyendo un José Artigas de carne y hueso, que aprende de la experiencia y ensaya una radical transformación que lo confronta inexorablemente- al temible fantasma de la traición.
El relato, que posee una infrecuente calidad literaria, marca explícitamente las evoluciones, involuciones, marchas y contramarchas de una de las fases más críticas de nuestro largo proceso independentista.
En ese contexto, la narración contrasta los a menudo contradictorios discursos de los actores políticos de la época, retratando las grandezas y miserias de la condición humana.
«La intriga del Ayuí» es una novela histórica de trazo elocuentemente testimonial, que confirma que la patria nació del vientre del heroísmo.
Sin embargo, también corrobora la traición a un proyecto revolucionario, auspiciada por los apátridas mercenarios recurrentemente abonados al poder hegemónico de turno.
(Editorial Sudamericana)
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