Comenzó el célebre Festival teatral de la ciudad de Cádiz
El hotel Bahía Sur de San Fernando, localidad situada a unos 9 kilómetros al sur de Cádiz, es la sede del festival que dirigen Eduardo y Pepe Bablé, y también el alojamiento de todos los elencos y la prensa invitada. El hotel (96 habitaciones, 4 suites, 142 bungalows, 52 estudios, 88 apartamentos, dos piscinas y lagos artificiales, fue, construido hace unos quince años y se extiende en sólo dos pisos.
Está comprendido en un ambicioso complejo turístico, vagamente análogo al D.C. Navegantes de Porto Alegre, con un centro comercial, un pabellón deportivo con una cancha de fútbol, la ultramoderna estación de ferrocarril, realojada a doscientos metros del hotel y cuyos trenes de cercanías (los horarios están en el hotel) llegan hasta Jerez de la Frontera. De la galería del centro comercial se accede a los supermercados Carrefour y El Corte Inglés cuyas enseñas, con las gigantescas del Bahía Sur, sirven de referencia al automovilista que vuelve al hotel desde Cádiz por la tersa carretera C 33.
Las ondas que emergen de la crisis mundial de los bancos, que llegó a Europa en proporciones que los Estados Unidos no conocieron y que suscitó una urgida entrevista entre Rodríguez Zapatero y Sarkozy y otra un tanto amarga entre Rodríguez Zapatero y Rajoy, no parecen llegar a las mansas costas de San Fernando donde, bajo un sol que a las cinco de la tarde es de un verano oriental al mediodía, ante las marismas que pueden verse desde el paseo marítimo donde el sol agota su gloria en un crepúsculo oceánico, se habla de teatro, arte, historia y hasta de restaurantes donde, gracias al siempre dispuesto Mario Morgan, visible aún en la enormidad de su Seat León, pudimos comer mariscos en el Puerto de Santa María, donde nació Rafael Alberti (12 kilómetros al norte de Cádiz). España es primer mundo; eso se percibe, más que en los muchos adelantos turísticos, en la fluidez con que se habla y se inicia y termina todo lo que sea trámite, registro o transacción.
«Argelino, servidor de dos amos» por el conjunto madrileño Animalario hace «pendant» con «Miseria, servidor de dos estancieros» del festival de Porto Alegre y ambas pueden tener su origen en el aniversario del nacimiento de Goldoni (1707- 2007). «Argelino…» es la obra de Goldoni sobrecargada con el tema de la inmigración, salpimentada con toques Almodóvar, adornada con canciones que vienen o no vienen a cuento, sacudida con entradas y salidas y carreritas por cuatro puertas, ahita de narices circenses, visos, sutiens, bombachas, pelucas, golpes, porrazos, falsetes, risotadas insinceras, una latinoamericana tropical y provocativa, cuya misión en la obra fue hacer una fellatio, de rodillas, al dueño de casa. Como la obra es muy moderna, aparece la homosexualidad femenina con el correspondiente cunillingus, y todo terminará en un feliz casamiento unisex (en el siglo XVIII?) y un momento para la historia donde se enseña hasta el hartazgo cómo pegarle a la ecuatoriana o salvadoreña, sea cual fuere el pretexto, porque pegarles hay que pegarles; y también, no faltaba más, otra paliza para el argelino, reducido al fin a un títere inerte o muerto. Por supuesto: se trata aquí de la lucha de clases, servidores contra patrones, los de arriba y los de abajo, versión que dejaría perplejo a Marx y que la comedia de Goldoni no tiene con qué sostener. El resultado final se asemeja, andando los caminos del mar, al conocido de «Bodas de sangre» de Mariana Percovich: la obra se ha armado por adición, una idea aquí y otra por allá, sin ritmo ni medida.
Compartí tu opinión con toda la comunidad