Trompo azul. La artista llevó su paquetito de tangos a lo largo y ancho de nuestro país

Mónica Navarro termina hoy en la  Sala Zavala Muniz su gira nacional

La cantante anticipó a LA REPUBLICA que la presentación de hoy tendrá un espíritu de fiesta, ya que es el cierre de la gira ‘Trompo azul».

Junto a Navarro se presentará la banda que la ha estado acompañando en su periplo por todo el país: José Lagreca en bandoneón, Alfonso «Piojo» Santini en contrabajo, Eduardo Mauris en guitarra y Horacio Di Yorio en piano.

El recital de hoy le dará la oportunidad a Navarro de repasar varias composiciones de «Paquetito de tangos» y presentar algunos temas nuevos que integrarán su próximo trabajo discográfico. Además la artista afimó que el último tema va a ser toda una sorpresa para el público.

La cantante se mostró muy emocionada de poder presentarse en la remozada Sala Zavala Muniz del Teatro Solís. «Está divina, el lugar es alucinante, me dio como una taquicardia cuando entré», destacó.

Sobre el balance de su gira Navarro dijo que «estuvo espectacular, pero espectacular no como una frase hecha, fue muy buena de verdad. Desde Montevideo uno no sabe cómo se está escuchando su música en el Interior; estuvo buenísimo ir a lugares en los que la gente sabía las letras, lo que fue muy inesperado». A su vez agregó que «como el público conocía el disco, se generaba un ambiente de mucha compinchería».

Fueron trece presentaciones en las que se fueron produciendo varias anécdotas suculentas de las que Navarro resaltó dos.

«Cuando tocamos en Rocha, de pronto dejé de escuchar el bandoneón, me doy vuelta y veo que José estaba deseperado porque se le había trancado una tecla. Continuamos sin él y yo veía que había como cincuenta personas tratando de solucionar el problema. De pronto, en el medio de una canción, escucho una ovación, me doy vuelta y lo veo a José que subía al escenario con el bandoneón arreglado. Fue muy divertido», contó Navarro.

A su vez, en Paysandú la cantante asegura haber tenido entre su público a Humberto (para algunos Benito), el fantasma que ­se rumorea­ habita en el Teatro Florencio Sánchez.

Navarro explicó que «cuando vamos a un teatro y sabemos que hay algún espíritu burlón le pedimos permiso. Al empezar la función dije: ‘Sabemos que por acá anda Humberto y le vamos a pedir para que podamos convivir en paz’. Entonces empezaron a caer papelitos desde arriba del escenario. Cayeron durante todo el espectáculo y en temas muy especiales. Fue un momento mágico».

Sobre su próximo disco de estudio la cantante afirmó que ya tiene el concepto general, incluso el nombre, que optó por mantener como una sorpresa. En la actualidad se encuentra realizando la selección de los temas que lo integrarán.

«Estamos en plena cocina, tenemos ganas de que sea algo parecido al estudio y al en vivo, algo en el medio. Vamos a ver cómo gestamos eso», concluyó.

La placa será grabada en abril o mayo, y será editada a mediados del año que viene.

 

Una artista polifacética

Mónica Navarro nació en Buenos Aires el 30 de octubre de 1968.

Inició su trayectoria como cantante en 1984 con el grupo Las voces del amanecer, ganando en el festival Merlo Capital del Folklore el galardón a Grupo Revelación.

Posteriormente realizó estudios de arte dramático en la escuela de Eduardo Abate.

Llegó a Montevideo para presentar la pieza «La lección de anatomía». La buena impresión que tuvo de la ciudad la llevó a elegirla como hogar.

En 1997 se convirtió en integrante de La Tabaré, la banda de Tabaré Rivero. Estuvo con el grupo hasta junio de 2007.

En nuestro país Navarro prosiguió con su formación teatral, estudiando con Alberto Restuccia y Luis Cerminara en Teatro Uno. Luego pasó a la escuela de acción teatral Alambique y participó en talleres de varias orientaciones.

La Sociedad Uruguaya de Intérpretes le otorgó una beca de perfeccionamiento profesional en canto y de esta forma conoció a Nelly Pacheco, su profesora de tal área. Luego estudió con Cecilia Latorre y Graciela Lassner, y en Argentina con Nicolás Amato y Nora Fayman.

El año pasado grabó en vivo en la Sala Zitarrosa su primer disco, «Paquetito de tangos». Con este trabajo Navarro ganó el Premio Graffiti de este año por el Mejor Album de Tango.

Para presentar este disco realizó la gira «Trompo azul», que la llevó por diversos lugares del territorio nacional, y hoy tendrá en la Sala Zavala Muniz su último espectáculo. Las localidades para el mismo cuestan $ 200 y $ 250.

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