"Vivimos una época de capitalismo letal"
Kusturica opinó que «el gran imperialismo poderoso en las manos del capitalismo corporativo hace las cosas siempre en nombre del progreso. No estoy en contra del progreso, pero sí ciertamente estoy en contra de ese ingrediente que le hace mal a los países como Servia, Uruguay, Argentina, Chile y otros». Tal afirmación la hizo ayer en el acto que se realizó en la sala de prensa del Teatro Solís.
Tras recibir las llaves de la ciudad de mano del intendente montevideano Ricardo Ehrlich habló de sus destacadas películas y de la historia que en ellas narra. Kusturica contó que siempre se cuestionó cuál es la relación que existe entre «un ciudadano servio y ese mundo que quiere destruirle la vida», y reflexionó diciendo que ese espacio, desde su lugar, solo lo puede llenar con sus pensamientos y sentimientos y no siguiendo la «corriente» de los medios de comunicación. «Los medios clásicos o instalados dedican sus tiempos al capitalismo y a la gente que tiene poder en ese mundo capitalista» y afirma que «vivimos una época de capitalismo corporativo letal».
Al hablar de sus películas, «Te acuerdas de Dolly Bell» (1981), «Cuando mi padre salió en viaje de negocios» (1985), «Tiempo de gitanos» (1989) y «Gato negro, gato blanco» (1998), entre otras, comentó que tal vez, la gente al ver esas películas no pudo identificarse con el comunismo ni con la época que se vivía en Yugoslavia bajo el gobierno socialista del mariscal Joseph Bros Tito, pero sí con los sentimientos que en ellas se quisieron transmitir. «Es fácil que la gente se identifique con el sentimiento de un hermano, de un padre con las luchas. Por lo tanto, hay dos niveles de comunicación uno que es el nivel del corazón y el otro que es histórico», dijo al afirmar además: «Nosotros como naciones pequeñas tenemos en común el hecho de ser abusados por las naciones grandes».
«No es necesario que los uruguayos, por ejemplo, comprendan cabalmente los detalles políticos que ocurrían cuando Tito gobernaba, la separación de Occidente y Oriente, de la misma manera los países de América Latina vivieron la dictadura y recibieron la acción de las fuerzas fascistas. Donde todo se hacía en nombre del progreso. O sea que la próxima vez que oigan la palabra progreso no la crean. Porque el progreso es un delito muy específico. Por lo tanto entender una película a través del corazón es muy fácil en América Latina porque compartimos los mismos enemigos o, el mismo enemigo».
Esta es la primera visita que Kusturica realiza a nuestro país en el marco de una gira por otros países de la región, como Argentina y Chile, junto a su banda «The No Smoking Orchestra», con la que se presentó anoche en el Teatro de Verano Ramón Collazo. El grupo del afamado cineasta está integrado por once músicos e interpreta una fusión de ritmos balcánicos, que los ha denominado «Unza Unza».
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