LIBROS Biografía. "Al encuentro de las Tres Marías", la dramática historia de Juana de América

Entre el paraíso de la gloria y el infierno de la decadencia

En «Al encuentro de las Tres Marías», el escritor y periodista Diego Fischer construye una biografía de la legendaria poetisa uruguaya Juana de Ibarbourou, que indaga en los aspectos más tortuosos y menos conocidos de su vida.

Esta tan admirada como controvertida escritora, que nació en Melo en 1892 y dejó de existir en Montevideo en 1979, es una de las figuras más relevantes de la literatura nacional de todos los tiempos.

Su verso torrencial, impetuoso y apasionado, que cautivó a más de una generación y fue estudiado en los programas de la educación pública, le permitió cosechar admiración y reconocimiento, tanto a nivel doméstico como internacional.

En 1929, en la cúspide de su carrera creativa, fue galardonada como Juana de América, durante un acto solemne celebrado en el Palacio Legislativo, que contó con la presencia de lo más graneado de la sociedad uruguaya de la época.

Su vasto periplo existencial, que alternó exultantes momentos de gloria con pérdidas irreparables y estados de aguda depresión, coadyuvó a la construcción de una perdurable leyenda.

Asumiendo la necesidad de desconstruir parte del mito y recuperar a la Juana más íntima y entrañablemente humana, Diego Fischer elabora una biografía osada y minuciosa, que revela el paraíso y el infierno que pautó la vida de la emblemática poetisa melense.

En ese contexto, el autor desarrolló una tan vasta como minuciosa investigación, que se apoyó en documentos poco conocidos, diarios de la época y numerosas cartas enviadas y recibidas por la célebre artista.

El acceso a ese valioso material resultó crucial para reconstruir la vida de la famosa escritora, con sus claros y oscuros, sus amores, sus desamores, sus clamorosos triunfos y sus dramáticas derrotas.

A casi treinta años de su muerte, en más de un sentido la figura de Juana de Ibarbourou sigue rodeada de una aureola de misterio. Incluso, el propio Fischer admite que su estado de salud llegó a ser considerado una suerte de asunto de Estado y tampoco es precisa la fecha de su deceso.

En «Al encuentro de las Tres Marías», el biógrafo apunta a descorrer el velo que oculta algunas verdades recurrentemente silenciadas en torno a la peripecia existencial de Juana.

La obra aborda aspectos tan tortuosos como sus agudos trances depresivos, su adicción a la morfina, la violencia doméstica a la cual fue sometida y el calvario que debió padecer durante los últimos años de su octogenaria vida.

El relato se desmarca claramente de toda visión idealista y complaciente, descubriendo a la Juana de Ibarbourou fuerte y firmemente aferrada a sus sentimientos y convicciones, pero también a la mujer vulnerable y víctima de su opresivo entorno familiar y social.

La narración, cuya construcción es rigurosamente cronológica, evoca inicialmente la infancia de Juana Fernández Morales en su Melo natal, un territorio fuertemente conmovido por las guerras fratricidas entre blancos y colorados.

El autor asume una reveladora descripción de ambientes de ese Uruguay dramáticamente balcanizado por la violencia política, en el cual creció la futura poetisa.

Diego Fischer recupera la memoria de un país en plena ebullición, que ingresaba paulatinamente en un tiempo de profundos y radicales cambios políticos y sociales.

En efecto, mientras comenzaba a agonizar el caudillismo luego de la muerte de Aparicio Saravia en Masoller, despuntaba el Uruguay de la modernidad fundado por el batllismo reformista, que fue duramente resistido por los sectores más conservadores.

Apoyándose permanentemente en testimonios y documentos, el escritor construye un relato sólido y consistente, que mixtura la realidad con la ficción literaria.

El narrador retrata explícitamente a la sociedad del Novecientos, con sus delirios de grandeza, sus elites intelectuales, sus prejuicios y sus morales ambivalentes.

En ese contexto, Juana de Ibarbourou afloró como una suerte de terremoto, que conmovió profundamente al colectivo social de la época, por la osadía y la irrefrenable pasión de sus versos.

No en vano antes de treinta años, la escritora ya había logrado cosechar un considerable prestigio, a partir de la publicación de «Las lenguas de diamante».

El relato pone en evidencia ciertas actitudes de soberbia de Juana, quien habitualmente no toleraba las críticas adversas a su obra, a las que solía responder con malestar y sorpresa.

Diego Fischer describe el meteórico ascenso a la fama de la escritora melense, quien ostentaba un peculiar talento para relacionarse con los más encumbrados políticos y prestigiosos intelectuales de la época.

Ello, sumado a la admiración que despertaba tanto dentro como fuera de fronteras, le permitió ir edificando su perdurable leyenda. Ese obsesivo propósito de llegar a la cumbre y permanecer en ella se consolidó en 1929, cuando fue designada Juana de América.

Sin embargo, la obra corrobora que la vida de Juana siempre estuvo marcada por fuertes y dolorosos contrastes, entre el éxito artístico y su desencanto afectivo.

El autor explicita los permanentes conflictos entre la poetisa y su marido, un militar rígido y conservador que tardó un buen tiempo en asumir que su esposa estaba predestinada a la celebridad y no a una gris existencia como mera ama de casa.

Los permanentes desencuentros entre ambos, que incluso desembocaron en situaciones de violencia doméstica, transformaron la relación en una suerte de dramática parodia. Durante un buen tiempo, ambos sólo compartieron el mismo techo.

Diego Fischer ingresa en los capítulos más oscuros de la historia de esta mujer admirable y controversial que, tras la muerte de un esposo a quien nunca llegó a amar, comenzó a transitar los tramos más críticos de su vida.

El investigador asume la reconstrucción de las peores pesadillas de Juana, particularmente de la compleja relación con su único hijo, un individuo irresponsable, violento y egoísta, que la maltrató y la esquilmó hasta empujarla a la ruina material y espiritual.

Es muy explícita la descripción de los agudos estados de depresión que padecía la escritora, su soledad y su persistente adicción a la morfina, en busca de una vía de escape a tanto desamor y dramática infelicidad.

En ese contexto, el libro corrobora que las tres peores pérdidas experimentadas por Juana de Ibarbourou, fueron la muerte de su madre, la voluntaria ruptura con el único gran amor de su vida y la venta de su inapreciable biblioteca de más de cuatro mil volúmenes, obligada por las deudas contraídas por su hijo.

El autor no soslaya las controversias generadas en torno a esta mujer de estatura mítica, que fue reconocida, amada y venerada, pero también ácidamente criticada, vituperada y hasta olvidada.

«Al encuentro de las Tres Marías» es una biografía sólida y bien documentada, que indaga en los tortuosos entretelones de la vida de una de las figuras más emblemáticas de la cultura uruguaya contemporánea.

Intercalando la narración con abundantes fragmentos de conocidas piezas de la obra de Juana, Diego Fischer elabora un testimonio singularmente conmovedor, que reconstruye explícitamente el auge, la decadencia y la agonía de la legendaria escritora melense.

(Editorial Aguilar)

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