LA FRIVOLIZACION DE LA ESPIRITUALIDAD
En el decurso de la historia, la humanidad ha desarrollado un permanente ejercicio de búsqueda reflexiva, procurando dilucidar las claves de su origen y su destino.
En ese contexto, ha apelado a las enseñanzas de determinados maestros, pensadores y filósofos, seres a los que se consideró dotados de una sabiduría que los distinguía del común de los mortales.
Muchos de estos personajes, que descollaron en la política, la filosofía, la economía y la teología, elaboraron sólidos cuerpos de ideas y conocimientos, que tuvieron crucial influencia en las sociedades de su tiempo y se proyectaron al presente.
Algunos paradigmáticos ejemplos son, entre otros, Buda, Jesucristo, Marx, Confucio, Aristóteles y Freud, cuyos legados construyeron sistemas ideológicos que impactaron fuertemente a la humanidad.
Sin embargo, también la experiencia ha sido tradicionalmente valorada como fuente primordial de aprendizaje, que, a la sazón, se suma a los grandes saberes universales.
Aunque esa sabiduría permanece atesorada en la memoria colectiva, la sociedad contemporánea parece estar cada vez más distante de esa apasionada compulsión por desarrollar el intelecto, el espíritu crítico y la potencialidad transformadora.
Obsesionada por la acumulación, el culto a la apariencia, los paraísos artificiales y las relaciones virtuales, la humanidad del tercer milenio suele entronizar la estupidez, la frivolidad y la ignorancia.
El escritor brasileño Paulo Coelho es uno de los modernos gurúes contemporáneos, que suele capitalizar, obviamente en provecho propio, la dramática decadencia de este tiempo histórico cargado de desencantos e incertidumbres.
Su breve pero exitosa trayectoria lo confirma como uno de los autores más vendidos del popular género de autoayuda, auténtico alucinógeno de esta perpleja posmodernidad.
En «Maktub», su última obra, el autor elabora un catálogo de anécdotas, enseñanzas, fábulas, extractos de leyendas populares, episodios históricos, textos religiosos y filosóficos, relatos de supuestos conocidos y «maestros» del autor y, desde luego, de otros manuales de autoayuda. En este libro, Coelho propone trilladas recetas para que sus lectores alcancen el estado de gracia y la plenitud espiritual. En su universo mental paralelo, todos son sabios menos uno y se puede extraer una enseñanza positiva aún de la peor calamidad.
Los incondicionales seguidores del autor no se sentirán defraudados. Como es habitual, en este indefinido engendro abundan las enseñanzas pueriles, los consejos baladíes y pontificantes y, naturalmente, las infaltables «ondas positivas». En el prólogo, el propio gurú brasileño aclara que las historias son meras enseñanzas impartidas por su maestro, que no se sabe nunca quién es ni si realmente existe, porque pertenece a «la herencia espiritual de la raza humana».
Sin embargo, los cuantiosos beneficios económicos que seguramente le reportará la venta de este subproducto, engrosarán su cuenta bancaria.
(Editorial Planeta)
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